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viernes, 12 de febrero de 2010

LA DOCTRINA SECRETA DE JESUS EL NASARENO

INTRODUCCIÓN

Vamos a estudiar, de los papiros de Nag Hammadi, sólo algunos textos que se refieren a la cuestión psicológica, para enseñarle a la humanidad el camino del descubrimiento, la comprensión y eliminación radical del Ego animal. Ego es una palabra latina que significa “Yo”. Hay que disolver el “Yo” de la psicología experimental; disolviéndolo sólo quedará en nosotros el Ser (Dios) y el Ser en sí mismo es perfecto en el sentido más trascendental de la palabra. Si disolvemos el “Yo” psicológico con todas sus aberraciones y defectos en general, sólo quedará en nosotros lo Divinal, yeso es lo más importante. Estudiar el Ego (o pecados capitales: ira, orgullo, lujuria, envidia, codicia, pereza, gula, etc.) es uno de los propósitos más importantes de esta Asociación de Estudios Gnósticos. En tanto continúe existiendo en nosotros el Ego animal con todos sus múltiples elementos inhumanos, no podrá haber paz y felicidad sobre la faz de la Tierra. Así, pues, este Cuaderno de Formación Cultural Gnóstica es un aporte cultural y psicológico importante que entrega nuestra Institución a la pobre humanidad doliente.



¿CÓMO SE DESCUBRIERON LOS PAPIROS DE NAG HAMMADI?



En diciembre de 1945 un campesino árabe hizo un inusitado hallazgo arqueológico en el Alto Egipto. Esto ocurrió cerca de la población de Nag ‘Hammadi, en la Jabal al-Tarif, una montaña en la que había más de 150 cuevas, algunas de estas naturales, otras habían sido labradas, decoradas y usadas como sepulturas en la época de la Sexta Dinastía, hace de ello, según los arqueólogos, 4.300 años. El descubridor fue Muhamrnad Alí al-Samman. El y sus hermanos cuenta- se dirigieron a Jabal con el motivo de sacar “sabakt”, que es una arena blanda utilizable en la fertilización de cultivos. Al cavar alrededor de un enorme montículo hallaron una jarre que tenía de altura casi un metro. El descubridor tuvo temor antes de convertirla en pedazos, pues llegó a pensar que en su interior moraba un “duende”; pero creyendo también que contenía un tesoro, levantó el azadón e hizo añicos la jarra y en su interior descubrió trece papiros encuadernados en cuero. Al regresar a su casa de al-Qasr, Muhammad Alí arrojó los libros y las hojas de papiro sueltas en el suelo cerca del horno. Su madre, ‘Umm-Ahmad, acepta que quemó muchos papiros ene1 homo mezclados con la paja que utilizaba para mantener vivo el fuego.
Muhammad Alí solicité al sacerdote Al-Qummus Basiliyus Abd al-Masih que le guardase varios de éstos. Un maestro de historia de la localidad, Raghib, al ver uno de estos libros comenzó a pensar que podían ser valiosos, y envió a El Cairo un ejemplar que le había.
Facilitado al-Qummus Basiliyus, para que un amigo le averiguara su yaba Los manuscritos, que fueron vendidos en el mercado negro a través de los comerciantes de antigüedades, atrajeron la atención de funcionarios del gobierno egipcio, éstos con su estrategia compraron uno y confiscaron diez libros encuadernados en piel y la mitad de otro de los trece que existían. Estos libros llamados “Códices”, fueron depositados en el Museo Copto de El Cairo. Sin embargo, gran parte del Códice XIII, que se componía de cinco textos extraordinarios, fue sacado en secreto de Egipto y puesto en venta en Estados Unidos. El profesor Gules Quispel, distinguido historiador de la religión en Utrecht, en los Países Bajos, tuvo conocimiento de este hecho. Y entusiasmado por este descubrimiento, solicitó a la “Fundación Jung” de Zurich que comprase este Códice.
Alcanzado este objetivo, Quispel notó que le faltaban algunas páginas, por lo que en la primavera de 1955 viajó a Egipto con la finalidad de buscarlas en el Museo Copto. Obtenida algunas fotografías de algunos textos, leyó en ellos: “Estas son las palabras secretas que Jesús vivo pronuncio y que el mellizo Judas Tomas anoto También descubrió gran numero de enseñanzas que eran conocidos gracias al Nuevo Testamento pero tales enseñanzas al parecer en un contexto poco conocido, sugerí4n significados más esotéricos o psicológicos que exotéricos o públicos también se comprobó que otras enseñanzas se apartaban absolutamente de todas las tradiciones católicas que se conocen por ejemplo el Jesús vivo habla de una forma tan críptica y convincente como los “Koans” de la religión Zen. Lo que Quispel tenia en las manos era e1 Evangelio Según Tomás uno de los cincuenta y dos textos descubiertos en Nag Hammadi (habitual transcripción del nombre de la población donde se hizo el hallazgo). A pesar que muchos textos se perdieron o fueron quemados o que quedó es asombroso, pues se trata de unos cincuenta y dos textos de los primeros siglos de la Era Cristiana incluyendo una colección de Evangelios Cristianos Primitivos desconocidos que incluyen además el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Felipe el Evangelio de la Verdad el Evangelio de los Egipcios. Otro grupo de textos lo forman escritos atribuidos a los seguidores de Jesús, tales como el Libro Secreto de Jaime, el Apocalipsis de Pedro, él Apocalipsis de Pablo, la Carta de Pedro a Felipe.
En realidad de verdad, lo que Muhammad Alí descubrió en Nag Hammadi eran traducciones coptas, hechas hace mas de 1 500 años de manuscritos aun mas antiguos pues los originales se habían escrito en griego la lengua del Nuevo Testamento tal como lo han reconocido eruditos en esta materia tales como Doreese Puech y Quispel parte de estos originales la habían descubierto los arqueólogos unos cincuenta años antes cuando encontraron unos fragmentos de la versión original griega del Evangelio de Tomás Acerca de la dotación de los manuscritos pocas dudas hay. El examen del papiro datable que se utilizo para dar espesor a las encuadernaciones en cuero así como de la escritura copta, los sitúa entre 300 - 400 d. C., aproximadamente.

¿POR QUÉ FUERON ENTERRADOS ESTOS TEXTOS Y POR QUÉ HAN PERMANECIDO VIRTUALMENTE IGNORADOS DURANTE CASI 2.000 AÑOS?

Esto evidencia la lucha crítica que hubo en la formación del cristianismo primitivo. Estos textos fueron denunciados como heréticos por los “cristianos” ortodoxos en la mitad del siglo II. Bien se sabe que muchos de los primeros seguidores de Cristo fueron condenados por otros cristianos La posesión de libros denunciados como heréticos se convirtió en un dolito. Los ejemplares de tales libros eran quemados o destruidos. Pero en el Alto Egipto
alguien para evitar su destrucción, los ocultó en la jarra que permaneció enterrada durante casi 16 o 17 siglos. Estos escritos utilizan una terminología cristiana y ofrecen tradiciones secretas acerca de Jesús, incluso, unas tradiciones ocultas a ojo de “los muchos” que constituyen lo que, en el siglo II, dio en llamarse la “iglesia católica”. En la actualidad a estos escritos se le llaman “Gnósticos”, del griego Gnosis palabra que se traduce como “Conocimiento”.
“La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la Conciencia, una “Philosophia Perennis et Universalis”. Incuestionablemente, Gnosis es el conocimiento iluminado de los Misterios Divinos reservados a una élite. La palabra “Gnosticismo” encierra dentro de su estructura gramatical, la idea de sistemas o corrientes dedicadas al estudio de la Gnosis. El Gnosticismo implica una serie coherente, clara, precisa de elementos fundamentales, verificables mediante la experiencia mística directa. Como quiera que por estos tiempos de confusión y bancarrota de todos los valores espirituales, millones de personas dicen, o se creen, ose declaran Gnósticas, para bien de nuestros lectores hemos de hacerles saber que las Doctrinas Gnósticas son aquellas que implican elementos Ontológicos, Teológicos y Antropológicos, eso es lo que se conoce como fundamento del Gnosticismo auténtico.
PRE-gnóstico es aquel que en forma concreta, evidente y específica presenta algún carácter de cierta manera detectable en los sistemas Gnósticos, pero integrado ese aspecto en una concepción “In Toto” ajena al Gnosticismo Revolucionario. Pensamiento que ciertamente no es y sin embargo es Gnóstico. Lo Protognóstico es todo sistema Gnóstico en estado incipiente y germinal; movimientos dirigidos por una actitud muy similar a la que caracteriza a las corrientes Gnósticas definidas. El adjetivo “Gnóstico” puede y hasta debe ser aplicado inteligentemente tanto a concepciones que en una u otra forma se relacionen con la Gnosis como al Gnosticismo. El término “Gnostizante”, incuestionablemente, se encuentra muy cerca de PRE-gnóstico por su significación, ya que el vocablo en realidad, “Stricto Sensu”, se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo Universal pero integrados en una corriente no definitizada como Gnosis.
Sólo el Ser, Dios, el Padre que está en secreto o las infinitas partes autónomas, auto conscientes y auto independientes del Ser pueden conocerse así mismo. Por lo tanto, el auto conocimiento del Ser es la Gnosis, o mejor dijéramos, el Ser revaluándose y conociéndose a sí mismo es la Auto-Gnosis; indubitablemente, ésta en sí misma es la Gnosis. El auto conocimiento del Ser es un movimiento supranacional que depende de El, que nada tiene que ver con el intelectualismo, o sea, con supuestos mentales, teorías, tesis, razonamientos, lógica formal y cosas por el estilo. El Pneuma o Espíritu se reconoce en la Gnosis, y ese reconocerse es un acto autónomo para el que la razón subjetiva de cualquier sujeto sin conocimiento de sí, resulta ineficaz, insuficiente, terriblemente pobre. Para poder obtener el auto conocimiento o auto Gnosis, implica la aniquilación del “Yo” como trabajo previo, urgente e impostergable. ¿Qué es el “Yo”? El “Yo” son elementos subjetivos, inhumanos, bestiales que solemos llamar “pecados capitales”, que en realidad tienen un principio y un fin. Nuestra Esencia, partícula de Alma Humana o Conciencia, está embutida, embotellada, enfrascada, entre esos diversos engendros infernales, y lamentablemente, por este hecho, se procesa dolorosamente en virtud de su propio condicionamiento.
Mas disolviendo el “Yo”, la Conciencia, la Esencia se despierta, se ilumina, se libera, entonces deviene como secuencia o corolario, el auto conocimiento, la Auto-Gnosis.
Incuestionablemente, la Revelación Legítima tiene sus basamentos irrefutables e irrebatibles en la Auto-Gnosis. La Revelación Gnóstica es siempre inmediata, directa, intuitiva; excluye radicalmente las operaciones intelectuales de tipo subjetivo, nada tiene que ver con la experiencia y ensamble de datos sensoriales. La inteligencia o “Nous” en su sentido Gnoseológico, si bien es cierto que puede servir de basamento a la Intelección Iluminada, se niega rotundamente a caer en el vano intelectualismo. Resultan palmarias y evidentes las características Ontológicas, Pneumáticas o Espirituales del “Nous” (inteligencia). En nombre de la verdad el Gnosticismo Universal declara solemnemente que el Ser (Dios) es la única y real existencia, ante cuya transparencia inefable y terriblemente divina, eso que llamamos “Yo”, Ego, “pecados capitales”, es meramente tinieblas exteriores, llanto y crujir de dientes.
La ramera y la bestia de siete cabezas no están fuera sino dentro de nosotros. Babilonia la Grande es una ciudad ubicada en nuestro espacio psicológico. Y es necesario que el Fuego sagrado y la Conciencia de cada mío de nosotros terminen con esa ciudad infernal para que aparezcan las construcciones gloriosas de la Jerusalén Interior, desde donde regirá nuestro “Cordero de Dios”: El Cristo Intimo. Cada uno de nosotros tiene la figura de una ramera ricamente ataviada, apoyados en la bestia de siete cabezas, con la insignia de “la Babilonia, la Grande, la madre de todas las fornicaciones y de las abominaciones de la Tierra”. Somos una humanidad completamente sometida al Ego, ahogada en la búsqueda de la satisfacción de nuestros “Yoes”, embriagados de fornicación y ciego a los Valores Eternos del Ser. De acuerdo al Apocalipsis, esa Babilonia será destruida y quemada y de sus cenizas nacerá un nuevo ser humano. Alegorizando la eliminación radical del Ego, cuestión que debemos hacer a través de la Didáctica Gnóstica Sólo con la eliminación del “Yo” pluralizado, adviene un hombre nuevo....
La Auto-Gnosis o Reconocimiento Auto-Gnóstico del Ser, dada la vertiente antropológica del Pneuma o Espíritu, resulta algo decididamente Salvador. Conocerse a sí mismo es haber logrado la identificación con el propio Ser Divinal. Saberse idéntico con su “Propio Pneuma o Espíritu”, experimentar directamente la identificación entre lo conocido y lo cognoscente, es eso que podemos y debemos definir como Auto-Gnosis. Ostensiblemente esta afirmación que hacemos aquí nos invita a aniquilar en sí mismo al “Yo” a fin que el Ser se manifieste en nosotros. Por el contrario, alejarse del Ser, continuar como “Yo” o Ego dentro de la Herejía de la Separatividad, significa condenamos a la “Involución sumergida de la Infra-dimensiones del Universo y del Cosmos”. Esta reflexión evidente nos conduce al tema de la “Libre Elección” Gnóstica. En verdad, el Gnóstico serio es un elegido a posteriore. La Gnóstica experiencia permite al sincero devoto, conocerse y auto realizarse íntegramente. Entiéndase por Auto-realización el armonioso desarrollo de todas las infinitas posibilidades humanas. No se trata de datos intelectuales caprichosamente repartidos, ni de mer palabrería insustancial de charla ambigua. Todo lo que estamos afirmando de forma enfática y meridiana, tradúzcase como experiencia auténtica, vívida, real.



LOS PAPIROS DE NAG HAMMÁDI ALIENTAN UNA POSTURA ACTIVA
DIRIGIDA HACIA PLAUTO CONOCIMIENTO


En 1961 el director de la UNESCO, informado del descubrimiento por eruditos franceses de la Biblioteca de Nag Hammadi, pidió que se publicase todo lo encontrado y propuso que se formara un Comité Internacional para dar los pasos necesarios. El arqueólogo escandinavo Torgny Sáve-Sóderberg escribió a la UNESCO, en nombre propio y de otros eruditos, solicitando la intervención de dicho organismo y pidiéndole que preparase una edición completa de fotografías de todos los manuscritos con el fin de poner el descubrimiento a disposición de los numerosos estudiosos de todo el mundo que ardían en deseos de verlos. Diez años después, en 1972, apareció por fin el primer volumen de la edición fotográfica. Siguieron entre 1972 y 1977, otros nueve volúmenes, con lo que la totalidad de los trece códices pasó a ser del dominio público. Y así se fueron venciendo los obstáculos que impedían el conocimiento de los manuscritos por parte del público, y que fueron acusados, por lo que el profesor Gérard Garitte de Lovaina llamó “rivalidades y... pretensiones de monopolizar documentos que pertenecen solamente a la ciencia, es decir, a todos”.
Desde el punto de vista antropológico estos documentos son tanto o más válidos, exactos y representativos del cristianismo original, que el Evangelio de Lucas, el de Marco, el de Juan o el de Mateo. Autoridades eclesiásticas como el abate Tilladet están de acuerdo con ello. Esto significa que se trata de una fuente más directa y fidedigna de las enseñanzas de Jesús El Cristo, que los mismos libros canónigos. Este cristianismo no sólo tuvo conocimiento del aprisionamiento de nuestra Conciencia entre las redes del Ego sino que, además, desarrolló una disposición efectiva hacia el cambio radical del individuo: El Auto- conocimiento. Se perfila una didáctica para la desintegración del Ego. Los papiros de Nag Hammadi alientan una postura activa dirigida hacia la auto-observación, el auto- conocimiento y la comprensión profunda de nuestros “Yoes”, del error y la maldad que existen dentro de nosotros. Esta disposición es de gran interés ya que, según aquellos que en ¡ la actualidad han sostenido la tesis del Ego pluralizado, la auto-observación y el auto- conocimiento directo, es la única forma de verificar plenamente tal idea.
La mayoría de los documentos de Nag Hammadi nos dirigen hacia nosotros mismos. Debemos buscar la “raíz del mal” en nuestro interior y “arrancarla” radicalmente para que ya no dé más perversión en nuestro corazón. Por ejemplo, un aparte del Evangelio de Felipe dice: “Hasta tanto sus concupiscencias sean escondidas, están en pie y viven. Mostrándose, mueren, así como sucede con el hombre descubierto. Hasta tanto las vísceras del hombre estén escondidas, él está vivo. Cuando sus vísceras se descubren y se salen, él muere. Lo mismo sucede con el árbol. Hasta tanto su raíz esté escondida, este florece y crece. Mas cuando la raíz sale, éste se seca. Es cuanto sucede con cada cosa producida en el mundo, no sólo a propósito de aquello que es manifiesto, sino también de lo que está escondido. Hasta tanto la raíz de la maldad esté escondida, ésta es fuerte. Mas cuando es conocida, entonces ella se disuelve y, descubriéndose, desaparece”.
“Por eso el Logos ha dicho: Ya la segur está puesta a la raíz de los árboles. Ella no corta -lo que se corta, brota de nuevo-, sino que la segur corta en el fondo, hasta sacar la raíz. Jesús por otra parte, arrancó la raíz de todo el lugar (este mundo); otros, en cambio lo han hecho sólo en parte. En cuanto a nosotros, cada uno debe cortar hasta la raíz de la malicia que está en él y arrancar ésta con su raíz que tiene en el corazón. Mas ella sólo puede ser arrancada si la conocemos. Si somos ignorantes al particular, hace raíz en nosotros y produce sus frutos en nuestro corazón. Ella nos domina y nosotros somos sus esclavos. Nos hace prisioneros para hacemos cumplir lo que no queremos y aquello que queremos no lo hacemos. Ella es potente porque no la hemos conocido.”

“Hasta tanto exista, es ala obra. La ignorancia es la madre del malpara nosotros...”
“La maldad nos domina y nosotros somos sus esclavos. Nos hace prisioneros para hacemos cumplir lo que no queremos y aquello que queremos no lo hacemos”. Esta frase refleja todo el drama del ser humano. Sometido a sus propias pasiones, gobernado por sus orgullos, envidias, lujurias, has, odios, etc., lleno de múltiples contradicciones internas, es incapaz de realizar sus infinitas posibilidades.
El auto-conocimiento, mediante la auto-observación directa y continua desde el ángulo que somos muchos “Yoes”, nos conducirá a experimentar por nosotros mismos la terrible realidad del Ego. En la comprensión a fondo de cada “Yo” está la clave para liberamos de él. La didáctica para la desintegración del Ego tiene por fundamento el empleo de los poderes de la Conciencia libre y uno de los mayores poderes que ella posee es precisamente la Comprensión. La comprensión, el análisis superior, la aprehensión por encima de la lógica intelectual, de la “realidad y de la falsedad” contenidas en el “Yo”, nos permiten ir liberándonos del poder siniestro del mismo. Así pues, un principio muy apropiado para poder palpar lo que es el “Yo” psicológico pluralizado, es auto-observarnos desde esa perspectiva, sacar a luz lo que somos, dirigiendo los poderes de nuestra Conciencia hacia nuestro interior. La comprensión es Luz. La Luz atrae más Luz. De cualquier manera, hadamos bien en no olvidar la advertencia que los papiros Nag Flamrnadi nos brindan. El Evangelio de Tomás dice: “Si das a luz lo que está dentro de ti, lo que des a luz te salvará. Si no das a luz lo que está dentro de ti, lo que no des a luz te destruirá”.
Infortunadamente el acceso a estos textos deliberadamente fue suprimido. El profesor Hans Jonás, eminente autoridad en el tema del Gnosticismo, escribió lo siguiente en 1962: “A diferencia de los hallazgos del Mar Muerto en aquellos mismos años, el descubrimiento Gnóstico de Nag Hammadi se ha visto acosado, desde el principio hasta nuestros días, por una persistente maldición de bloqueos políticos, litigios y, sobre todo, celos académicos y deseos de “ser el primero” (elemento este último que se ha convertido ya en una auténtica chronique scandaleuse) de los medios académicos contemporáneos”. Incluso, cuando los manuscritos estaban bajo la tutela deja UNESCO, el Papa de ese momento ofreció millones de dólares por su compra, afortunadamente ésta respondió, que tales manuscritos “eran patrimonio de la humanidad”.


EL LIBRO SECRETO DE JAIME


Este libro de Na Hammadi pone de relieve él lugar de Jaime el Justo, el hermano de Jesús ¡ y héroe de ‘os cristianos primitivos judíos, yen él Jaime toma el papel dominante que se
reserva para Pedro en las tradiciones del Nuevo Testamento. Hasta el momento el estudio más significativo sobre este Libro es la hermosa y costosa edición franccsa de Michel Malinine, Henri-Charles Puech, Gilles Quispel, Walter C. TilI y Rodolphe Kasser, con R. Mcl. Wilson y Jan Zandee, “Epistula Jacobi Apocehpa” (Rascher, Zurich y Stuttgart, 1968). Existeñ más de cien traducciones inglesas del texto, entre ellas se encuentran en nuestra Asociación para estudios de posteriores Cuadernos, la de James Brashier y Marvin W. Meyer. “James in the Nag Hammadi Library”, trabajo inédito presentado en la reunión anual de 1979 de la Society of Biblical Literature, Nueva York;. y la de Ron Cameron, “Sayins traditions in the Apocryphon of James”, tesis de doctorado, Harward University, 1983.
De los diez capítulos que contiene el Libro Secreto de Jaime y de los 122 versículos, aproximadamente, hemos tomado estos pocos, con la sola finalidad de que el lector (a) se oriente hacia dónde va el contenido de estos textos: Nuestro Interior psicológico.
> “Desdeñad, pues, la muerte, mas amad la vida. Recordad mi cruz y mi muerte, y viviréis. Yo contesté y le dije: Señor, no nos hables de tu cruz y muerte, pues están lejos de ti. El Señor contestó y dijo: En verdad os digo: nadie que no crea en mi cruz se salvará, pues el reino de Dios pertenece a aquellos que creen en mi cruz. Buscad, pues, la muerte como los muertos buscan la vida, pues, lo que los muertos buscan se les hace claro. ¿Qué preocupación podrían tener entonces? Cuando vosotros, del mismo modo, preguntéis por la muerte, os enseñoreáis sobre la elección. En verdad os digo: nadie se salvará entre los que temen a la muerte. Porque el reino de la muerte pertenece a los que dan muerte a sí mismos”.
La cruz es el símbolo viviente del cruzamiento del Lingam-Yoni, del órgano sexual masculino y del órgano sexual femenino. La cruz es el jeroglífico antiguo, alquímico, del crisol (Creuset) al que antes se le llamaba en francés, cruzol, crucible, croiset. Por eso, la cruz es un símbolo que encontramos en todas las culturas, pues en la unión del órgano viril masculino con el femenino está la salvación del ser humano. En Gnosis conocemos que existen dos clases de cruz: La cruz de Javeh (no confundir con el Señor Jehová) que consiste en la unión sexual del varón y la mujer eyaculando el semen, y la cruz del Cristo, que es la unión sexual o cópula sagrada entre el hombre y mujer sin eyacular el “Ens Seminis”. Si uno no práctica el coito con este tipo de Cruz Crística no podemos salvamos, pues el reino de los cielos les pertenece a aquellos que viven y practican la cruz de nuestro Señor el Cristo. Pero el Cristo, en el Libro Secreto de Jaime, nos enseña que en esta clase de cruz podemos buscar la muerte. Es en el erótico crisol de la Alquimia Sexual donde muere el Ego animal y renace nuestro Ser.
Aniquilación del querido Ego durante la conexión sexual de la pareja es la muerte que debemos buscar, si el Ego que todos cargamos no es desintegrando durante el trance sexual no podremos salvamos de la “Muerte Segunda”, “porque el reino de In muerte pertenece a los que dan muerte a sí mismos”, nos dice el Cristo; dar muerte a ese “Sí Mismo” es eliminar el “Yo” psicológico pluralizado. La aniquilación del Ego, es la terrorífica muerte indispensable para la salvación del alma, que jamás puede realizarse fuera de la cruz de Cristo. En rigurosos Estudios Esotéricos Crísticos es imposible que haya alguien que pueda salvarse sin la necesidad de la cruz de Cristo. Lamentablemente, y esto da un supremo dolor, cuando uno conoce aquí en este plano tridimensional a tantas gentes pseudos-esotéricas y pseudosmísticas que anhelan de verdad la salvación pero desconocen la cruz del Cristo, desconocen el Suprasexo, y hasta odian la conexión sexual da la pareja sin eyaculación seminal; esta es la clave maravillosa para entrar al reino de los cielos, pero las gentes se creen cristianas, esto nos demuestra que el camino que conduce al abismo está empedrado de buenas intenciones.
> “Sed superiores a mi! ¡Sed como el vástago del Espíritu Santo!”.
El Evangelio según San Mateo, dice: “José, su esposo, como era justo y no quería delatarla, se proponía despedirla en secreto. Mas mientras anda con este pensamiento, he aquí que un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa, porque su concepción es del Espíritu Santo”.
En Gnosis se sabe que el alma se fortifica y robustece con el fuego del Espíritu Santo; el alma se muere poco a poco cuando renuncia al Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el Tercer Logos; es la energía sexual; necesitamos fabricar espíritu y esto sólo es posible trabajando con el fuego sexual del Espíritu Santo; ev la India, el Tercer Logos es Shiva. Los símbolos de Shiva son el Lingam Negro embutido en el Yoni. Shiva tiene un doble aspecto: Creador y destructor; esto señala claramente que el amor y la muerte se hallan íntimamente unidos. El fuego del Espíritu Santo fecunda a la materia caótica en el amanecer de la vida; ese fuego está encerrado ahora en nuestros órganos sexuales; con ese fuego debemos fecundar nuestro Caos, es decir, nuestro semen; así engendramos al “Niño de Belén”, es así como nos convertimos en el “Vástago del Espíritu Santo”. Todos los verdaderos Hombres son hijos del Espíritu Santo, y tienen una Madre Divina Particular, que de acuerdo a la cultura recibe distintos nombres; así tenemos que en Anahuac, es Tonantzin; entre los cristianos se llama María; entre los egipcios es Isis; en la India, Kundalini. Etc., Etc.
Nuestra Divina Madre, es, ha sido y será siempre la esposa del Tercer Logos, el Espíritu Santo. De ese connubio divinal nacemos como Hombre; para ello debemos practicar durante toda la vida “Conexión del Lingam-Yoní sin eyacular el “has Seminis”. Si no se eyacula la Entidad seminal, se fabrican los Vehículos Celestiales. Cuando hayamos fabricado esos cuerpos, nos convertimos en Hombres, o sea, en Hijos del Espíritu Santo. Es claro que la palabra Hombre es demasiado exigente. Diógenes no encontró en Atenas un solo Hombre. Si no somos Hijos del Espíritu Santo no somos Hombres, para serlo hay que fabricar los

Cuerpos Astral, Mental y Causal; si no somos Hijos de la Madre Divina y del Espíritu Santo, seremos “animal intelectual”, o sea, sombras fantasmales. Es obvio que Suprasexualidad es vital, cardinal, definitiva para fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, así logramos el Nacimiento Segundo del cual habló el Kabir Jesús al Rabino Nicodemus. El Primer Nacimiento es nacer como hombre terrenal, de un varón y una mujer, que son nuestros padres terrenales; pero cuándo practicamos con nuestro cónyuge la Suprasexualidad, alcanzamos el Nacimiento Segundo, entonces nos convertimos en Hijos de nuestra Madre Divina y del Espíritu Santo. Si esos que se creen Hijos de Dios pero que no son Hijos del Espíritu Santo, comprendieran los Misterios de la Madre Divina, si de Verdad amaran a esa Madre Intima trabajarían con el Suprasexo, entonces serían admitidos en el reino de los cielos. El Espíritu Santo, el Tercer Logos, la Energía Sexual, confiere a nuestra Madre terrible poderes. -
> “Entonces yo pregunté: Señor, ¿cómo podemos profetizar a los que nos piden que le profeticemos? Pues muchas personas nos los piden, y esperan oír un sermón de nosotros. El señor contestó y dijo: ¿No sabéis que la cabeza de la profecía fue eliminada con Juan? Yo dije: Señor ¿es verdad posible eliminarla cabeza de la profecía? El Señor me dijo: Cuando comprendas lo que es la cabeza, y que la profecía sale de la cabeza, entonces comprendes lo que esto significa: su cabeza fue eliminada”.
En el Cristianismo Gnóstico la cabeza de Juan guarda un simbolismo grandioso, alegoriza la decapitación del Ego animal. Para ser cristiano en el sentido completo del término, se hace evidente la necesidad de una transformación radical dentro de nosotros, en nuestra alma, y esto sólo es posible declarándonos a sí mismos una guerra a muerte, despiadada y cruel, ¿cómo podemos creemos cristianos si somos la desgracia de la tierra, lo execrable? Afortunadamente, Juan Bautista nos enseñó el camino secreto: Morir en sí mismo mediante la decapitación psicológica, cuando comprendamos esto, entonces podemos captar por qué el Cristo dijo: “Cuando comprendas lo que es la cabeza. Toda persona que viene a nuestros estudios con el propósito de despertar inmediatamente, como si esto fiera “soplar y hacer botellas”, está condenado al fracaso. Antes de iniciar el camino hacia el Padre que está en secreto, hemos de desprendemos d toda carga que resulta inútil y superflua, de algo tan terrible y pesado como es nuestro propio subjetivismo. Para ello se debe iniciar la purificación de nuestra mente decapitando nuestra pluralidad psicológica, o sea nuestros defectos de tipo psicológico: ira, orgullo, pereza, lujuria, codicia, gula, envidia, etc. Pero para lograr el éxito en este empeño, debemos disponer del conocimiento de la “Decapitación de Juan Bautista”.
Sólo con la decapitación del Ego adviene lo nuevo. Así logramos obtener una mente nueva para enfrentamos a la realidad de los hechos de la vida práctica. En tratándose de decapitar cualquier “Yo” psicológico, debemos sinceramos consigo mismos. Infortunadamente, el Pilatos que todos llevamos dentro, el Demonio de la Mente, nunca tiene la culpa, jamás reconoce errores. Sin evasivas de ninguna especie, sin justificaciones, sin disculpas, debemos reconocer nuestros propios errores psicológicos, si de verdad anhelamos decapitarlos, El fariseo interior es óbice para la decapitación de cualquiera de los “Yoes” que llevamos en nuestro interior psicológico. Aquellos que quieren controlar sus defectos psíquicos son superficiales y por ello están condenados al más rotundo fracaso. El Cristo nos invita en este Libro Sagrado a realizar cambios de fondo y esto sólo es posible pasando por la decapitación de Juan; quienes no llevan a cabo este proceso solo lograrán cambios superficiales, y estos cambios de nada sirven. No es posible que quedemos iluminados,
objetivizados totalmente, sin haber previamente decapitado los elementos subjetivos de las percepciones: El “Yo” pluralizado. La decapitación de cada una de esas entidades infrahumanas es indispensable para liberarnos del abismo y de la “Muerte Segunda”, el Infierno, Averno, etc.
)- “Porque la palabra es como un grano de trigo. Después de plantarlo, el agricultor tenía fe en él. Cuando echó retoños, él lo amó, pues ahora veía muchos granos en lugar de uno solo. Y después de hacer el trabajo, se salvó: preparó el grano como alimento, y guardó un poco para plantar de nuevo. Así es también como podéis alcanzar el reino de los cielos. Si no lo conseguís a través del conocimiento, no podéis encontrarlo...”.
Uno como cristiano debe realizar, en sí mismo la perfección de la palabra y del lenguaje. Uno debe comprender la responsabilidad de la palabra. Una palabra dura nos persigue y cae más tarde sobre el que la pronunció, como un rayo de venganza. Sin exagerar la nota, decimos, que. no sólo se fornica con el acto sexual: hay otro género de fornicación: El mal uso de la palabra también es fornicación. Duele ver cómo las gentes abusan de la palabra y se hieren a sí mismas yal mundo. La maledicencia es la peor de las blasfemias. Debemos cuidarnos mucho, si hollamos la senda del cristianismo, de mencionar nombres y apellidos porque eso es maledicencia. Cuando tenga uno que hacer algún relato, jamás mencionemos la vida privada de las gentes; cada cual, es cada cual, ya nadie le debe importar la vida privada de los demás. Es tan malo hablar cuando se debe callar, como callar cuando se debe hablar. Hay veces que hablar es un delito. Hay silencios delictuosos, y también hay palabras infames. Uno debe realizar en sí mismo la perfección del Verbo. Uno debe realizar en si mismo la sabiduría de la palabra. Las gentes han perdido la noción de la sinceridad, hoy en día las palabras humanas no llevan la sustancia de la sinceridad y las gentes sufren por falta de sinceridad. Hoy en día las palabras están llenas de mentiras e hipocresías.
La palabra para Jaime es como un grano de trigo. El trigo en el Medio Oriente simboliza la simiente humana, el “Ens Seminis”, ahora usted comprenderá por qué tener un Verbo sucio es ser un fornicario. Y esa simiente debe dar retoños; estos retoños son la fabricación de los Cuerpos Celestiales de San Pablo: Natural, Espiritual y Divino, que en Gnosis se llaman Cuerpos Existenciales Superiores del Ser: Astral, Mental y Causal. Así que un grano: el “Las Seminis”, da muchos granos, que son los Cuerpos Suprasensibles; después de hacer este Trabajo nos salvamos. Y ese grano, o de esos cuerpos nos alimentaremos; y después, si tomamos el Vía Crucis del Señor, debemos plantarlos de nuevo, porque necesitamos purificarlos hasta tal grado que debemos convertirlos en oro. Por eso los alquimistas decían: “Debemos transformar el plomo en Oro”. Creando esos cuerpos mediante la clave “Conexión del LingamYoni sin eyacular el “Ens Seminis”, podemos alcanzar el reino de los cielos. Este reino no es de los “animales intelectuales”, el Cielo es sólo de los Hombres verdaderos. Dice también Jaime que todo esto lo conseguimos a través del Conocimiento, ¿Qué conocimiento? El conocimiento de sí o Auto-Gnosis, que dada la vertiente antropológica del Espíritu, resulta algo decididamente salvador.
“Vosotros, gente miserable! ¡Vosotros, desafortunados! ¡Vosotros, falsificadores del conocimiento! ¡Vosotros pecadores contra el espíritu! ¿Por qué seguís escuchando cuando desde el principio deberíais haber estado hablando? ¿Por qué dormís cuando desde el principio deberíais haber estado despiertos, para que el reino de los cielos pudiera recibiros? En verdad os digo: es más fácil que una persona santa se hunda en la inmundicia, y que una persona iluminada se hunda en las tinieblas, que vosotros reinéis”.

Hay que ser cristianos, mas no basta creer en el Cristo histórico, hay que realizar todo lo que El enseñé que hiciéramos. Y el resultado final de ser un auténtico cristiano, ¿cuál será? Qué cada uno de nosotros se convierta en un ser perfecto como nuestro Padre que está en los cielos; y pan llegar a la perfección necesitamos eliminar nuestras imperfecciones. ¿Cuáles son nuestras imperfecciones? Las imperfecciones que llevamos las constituyen el “Yo” psicológico pluralizado. ¿Y qué es el “Yo” psicológico? Son nuestras perversidades, maldades, abominaciones, inmundicias, y de estas abyecciones se proyectan guerra, robo, calumnia, asesinato, homosexualismo, prostitución, etc., etc. Mas hoy por hoy debemos reconocer que ni siquiera somos humanos, porque llevamos en nuestro interior psicológico el “Yo” psicológico; ese “Yo” nos hace humanoides, en forma más cruda diríamos que somos “mamíferos” intelectuales” y nada más, pero podemos salir de este estado en que nos encontramos mediante la aniquilación del “Yo” pluralizado. Mientras carguemos ese “Yo” somos unos cuitados, infelices.
¿Por qué el Cristo le dice a sus apóstoles: “Vosotros, gente miserable”? Porque el “Yo” psicológico cuando está bien fortalecido en uno, nos toma espiritualmente miserables; nuestras miserias las forman nuestras fornicaciones, adulterios, egoísmos, mezquindades, chismografías, iras, celos, etc. ¿Por qué les dice: “Vosotros, desafortunados!”? Porque el “Yo” psicológico pluralizado nos niega la fortuna de estar unidos a nuestro Padre que está en secreto; cuando los cargamos en nuestra psiquis no podemos estar en el regazo de nuestra Divina Madre, que es nuestro Dios Madre; ese “Yo” no nos permite acercamos a las partes autónomas y auto-consciente de nuestro Real Ser. Y al estar lejos de nuestro Dios Intimo somos verdaderos desafortunados.
¿Por qué el Cristo les dice: ¡Vosotros, falsificadores del conocimiento!? ¿Qué conocimiento falsifica el “Yo” psicológico? El “Yo” ha falsificado toda la Doctrina Crística, la ha acomodado para esclavizar, para robar, para odiar, para mentir, para asesinar en el nombre de Dios, y cincuenta mil cosas por el estilo; un ejemplo lo tenemos en el Levítico XV, que el original dice que el hombre que tuviese emisión seminal será inmundo, y las sectas organizadas lo han tergiversado diciendo que el hombre que tuviese gonorrea será inmundo. Pero lo que da más duro en estos versículos es cuando dice: “¿Para qué dormís cuando desde el principio deberíais, estar despiertos, para que el reino de los cielos pudiera recibiros?”Cuánto ha luchado la Doctrina Gnóstica para que todos despertemos? Los Evangelios Crísticos insisten en la necesidad de que despertemos, pero nadie entiende qué es despertar la conciencia, del alma, de la inteligencia. ¿Se puede entrar al reino de los cielos sin Conciencia?
> “Comparados con forasteros ¿Cómo los ven en vuestra ciudad? ¿Por qué ansiáis desterraros y vivir lejos de vuestra ciudad? ¿Por qué desalojáis vuestra vivienda y la preparáis para los que quieren vivir en ella? ¡Vosotros, exiliados y fugitivos!”.
Los enemigos de nosotros están dentro de nosotros mismos, moran en nuestra psiquis y son los agregados subjetivos, viva personificación de nuestros defectos de tipo psicológico; estos elementos inhumanos hacen de nosotros criaturas anormales. La psiquis de los “humanoides” de la tierra es muy extraña, resulta incoherente y anómala. Obviamente nuestra psiquis embotellada en los agregados psíquicos se procesa anormalmente. En tanto esos agregados continúen vivos dentro de nosotros seremos forasteros, pues moramos en la ciudad de los “Yoes”, que es la abominable Babilonia, allí vivimos desterrados y lejos de nuestra ciudad, la ciudad del Ser, que es la Jerusalén Celestial; en esa ciudad resplandece el auténtico Hombre. La Jerusalén Celestial está en nuestra simiente; por eso se dice que en “la simiente de los Siervos del Señor” está la Jerusalén Celestial. No se podría calificar como habitante de la ciudad de nuestro Ser si excluimos la disolución del Ego animal que está constituido por los miles de agregados psíquicos que cargamos en nuestra psiquis. Mediante la desintegración del Ego lograremos ser totalmente diferentes, dejaremos de ser exiliados y fugitivos.
No se trata de ser mejores, sino de cambiar radicalmente y esto solo es posible desintegrando nuestros defectos psíquicos. Realmente no existe dentro de nosotros mismos algo digno de ser mejor, urge por tal motivo la Aniquilación Buddhista, si es que es verdad anhelamos una transformación total. No se trata de evolucionar como pretenden los fanáticos del Dogma de la Evolución. Obviamente, los elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos no merecen ninguna clase de evolución. Si anhelamos el retorno a nuestra Jerusalén Celestial, las emanaciones del obstinado Ego deben ser llevadas abajo, hasta las regiones donde sólo se oye el llanto y crujir de dientes. Hay que dirigir el Rayo de nuestra Madre Divina Particular contra cualquier defecto psicológico para perforado y desintegrarlo. Quienes no trabajan sobre sí mismos aquí y ahora, se vuelven cada vez más incapaces y sus enemigos interiores, los Demonios Rojos de Seth, que es el Ego en la Cultura Egipcia, desalojara nuestra vivienda, la tierra filosofal y así vivimos desterrados de la ciudad del Ser. Necesitamos destruir a Babilonia la Grande; la madre de todas las fornicaciones y abominaciones de la Tierra. Babilonia la Grande es la ciudad psicológica que dentro de nosotros llevamos. Si queremos crear a la Jerusalén Celestial dentro de nosotros mismos, tenemos derecho a realimentarnos con los doce frutos del Árbol de la vida...


EL LIBRO SECRETO DE JUAN


Como podemos apreciar en el “Libro Secreto de Juan”, la literatura encontrada en Nag Hammadi es Gnóstica-cristiana. La Gnosis la encontramos en todos los Libros Sagrados y exactamente ocupa el lugar de la parte esotérica o psicológica de ellos. Si bien el título del texto es “Libro Secreto [Apokryphon) de Juan” que seda en los manuscritos, en el íncipit o comienzo, cuyo estado de conservación es muy precario, también se refiere al texto como “La Enseñanza del Salvador”, o “La Revelación”.
En el texto, Juan el hijo de Zebedeo se enfrenta a un fariseo. El nombre Arimanios parece proceder del espíritu maligno de fama zoroástrica, Ahrimán. En la versión del Código Gnóstico de Berlín 8502, afirma que Juan se fue a una montaña. En muchas tradiciones antiguas las visiones y experiencias tienen lugar en montañas, donde uno se encuentra en soledad, retirado de las cuestiones mundanales y cerca de lo divino, es decir, libre del “Yo” psicológico y operando con la Conciencia Superlativa del Ser. El texto nos habla sobre la “Revelación acerca del Uno”, “Revelación acerca de la Madre Divina”, “Revelación acerca del Vástago divino”, “Revelación acerca de las cuatro estrellas”, “Revelación acerca de la caída de Sophía”, “Revelación acerca de la instauración del orden cósmico”, “Revelación acerca del arrepentimiento de Sophía y la aparición de la humanidad”, “Revelación acerca de la creación del cuerpo psíquico humano”, “Revelación acerca del subterfugio salvador”, “Revelación acerca del encarcelamiento de la humanidad”, “Revelación acerca de la separación de Adán y Eva”, “Revelación acerca del abuso de Adán y Eva”; “Preguntas y respuestas reveladoras acerca de los destinos de los seres humanos”, “Revelación acerca de los complots finales contra la humanidad”, “Himno del Salvador”, “Conclusión de la aparición reveladora del Salvado?’.
El texto está formado por 16 capítulos y aproximadamente 290 versículos, de los cuales sólo hemos comentado estos poquísimos, pero con la firme idea de que nuestros lectores (as) abran su mente a lo nuevo para entrar al conocimiento de si mismos.
> “Un día, cuando Juan, el hermano de Jaime (los hijos de Zebedeo), subió el Templo, sucedió que un Fariseo llamado Arimanios se le acercó y le dijo: ¿Dónde está tu maestro, al que has estado siguiendo? Juan le dijo: Ha vuelto al lugar de donde vino. El fariseo le dijo: Este Nazareno os ha engañado gravemente, ha llenado vuestros oídos de mentiras, ha cerrado vuestras mentes yos ha apartado de las tradiciones de vuestros padres”.
Los fariseos se atreven a atacar al Cristo, pero, nunca fariseo alguno se cree equivocado. Los fariseos odian al Cristo y lo vituperan cada vez que viene a la Tierra. Se levantan y se levantarán en rebelión los fariseos contra el Señor que viene a enseñarles. Los fariseos juzgan al Cristo y lanzan piedras contra él, porque se creen más sabios que nuestro Señor; pero lo más grave de los fariseos es su ingratitud, pues atacan al Cristo con las mismas palabras y enseñanzas que aprenden de él, o sea, usan las palabras el Señor para atacar al Señor. ¡Cuán absurdo es juzgar por las apariencias y lanzar piedras contra el Cristo! Los labios de los hipócritas hablan contra aquellos que han realizado el Cristo Intimo dentro de sí mismos. Los hipócritas se creen santos y hablan de lo que no saben; ellos rasgan sus vestiduras, truenan y relampaguean ante lo que desconocen. Creen los fariseos que saben y ni siquiera saben que no saben. Los hipócritas fariseos de hoy, de ayer y de todos los tiempos, se atreven a calumniar y a juzgar hasta a los mismos Maestros de Sabiduría. Sepulcros blanqueados son los hipócritas; perversa generación de víboras. Meten su nariz los hipócritas fariseos donde no deben y juzgan lo que creen que saben, pero en verdad no saben. Pero hay algo horrible: El “Yo” fariseo existe dentro de cada persona que puebla la faz de la Tierra. jAy de aquellos que no disuelvan al “Yo” fariseo. Hasta los hombres o mujeres más virtuosos pueden caer en el abismo de perdición sino desintegran el “Yo” fariseo.
Uno debe auto-observarse durante un ataque del fariseo interior como el que tuvo Arimanios, para especificar realmente cuál es la clase de fariseo que nos invade en un instante dado. El “Yo” fariseo se asocia con muchos agregados psíquicos peligrosísimos que nos llevan al fracaso absoluto. Quienes no trabajan sobre sí mismos malgastan su vida en la tristeza o ea vanos placeres que sólo dejan decepción y su vida se pierde en suspiros. Quienes no desintegran el “Yo” psicológico pluralizado, aquí y ahora, se vuelven cada vez más incapaces y sus enemigos interiores, los Demonios Rojos de Seth, viva personificación de sus defectos de tipo psicológico, se burlan de ellos. Toda persona que tenga el “Yo” fariseo, es un problema para su salvación y para la salvación de sus semejantes. Cualquier persona con el Ego fariseo, es como un barco en ruinas: navega por el océano de la vida cargando su miseria. Si queremos salvar nuestra alma debemos trabajar aniquilando al “Yo” fariseo y entregar nuestro Espíritu al Dios Interior
> “El Padre penetró a Barbelo con una mirada, con la luz pura, brillante, que rodea al Espíritu invisible. Barbelo concibió, y el Padre produjo un rayo de luz que se parecía a la luz bendita mas no era tan brillante. Este rayo de luz era el Vástago único del Padre común que había salido, y el único retoño y el Vástago único del Padre, la luz pura...”.
En sí y por sí, el Logos tiene tres aspectos: Padre, Hijo y Espíritu Santo, esto significa que la Luz Logoica es de triple clase y cada una sobresale más ante la otra. Una es la Gloria del Espíritu Santo, otra la del Cristo y otra la del Padre. Las tres formas de Luz Logoica son de diversos tipos y diversas clases, una más sobresaliente que la otra. Empero, toda la Triple Luz Logoica es Una. Los seres humanos no son capaces de resistir la Luz del Cristo, ella deslumbra a los moradores de la Tierra. La Gran Luz del Cristo perturba a los seres humanos. Los esplendores del Cristo en verdad no son comprendidos por las gentes, pues no tienen la Conciencia despierta. En tanto continúe, el Ego, el “Yo” psicológico dentro de nosotros, incuestionablemente, la Conciencia continuará dormida. Sólo aniquilando el Ego adviene el despertar. Sólo el Hombre despierto podrá comprender Los Misterios Crísticos.
El Tesoro de la Luz es el Logos. Todo auténtico Hombre Cristificado posee en su interiorvel Tesoro de la Luz. Del Tesoro de la Luz oculta entre las profundidades íntimas & los Adeptos Iluminados deviene el Misterio de los Salvadores. Los ángeles y arcángeles, los príncipes y soberanos, Dioses inefables, Dioses y Señores, se inclinan reverentes ante el Jesucristo íntimo. La Luz del Logos es formidable, maravillosa, extraordinaria. El Poder Luz que estuvo en David, esto es el Poder Cristo, que en David estuvo, profetizó hace tiempo en el Salino centésimo primero. El Cristo Intimo también estuvo en David y dentro de David. Incuestionablemente, el Cristo Intimo es el Instructor del mundo.
Cada uno de nosotros necesita que la Gran Luz nos perdone realmente. Si la Luz pensara siempre en nuestros errores y nunca nos perdonara, jamás avanzaríamos. El Hombre - despierto confía en la Luz cuando trabaja dentro de sí; cuando trabajamos contra nuestros agregados psicológicos, debemos tener plena confianza en la Luz y no desmayar. La Luz se compadece de nosotros y nos guía. La Gran Luz tiene sus caminos y su camino secreto. “Estrecho es la puerta y angosto el camino que conduce a la Luz y muy pocos son los que lo hallan”. Difícil es el camino que conduce a la Gran Luz. La Luz nos da la manera, el medio, el sistema o método, para ser salvados de la Gran transgresión. Sólo la Luz puede libra nuestros pies de las ataduras de las tinieblas. Sólo la Luz puede salvamos del pecado y de las tinieblas. Sólo la Gran Luz puede fortificar los poderes del alma. Necesitamos purificar nuestra propia Luz para que la Grau Luz nos salve de acuerdo con la Gnosis; sólo el Cristo-Luz puede sacamos en forma definitiva, fuera de las tinieblas.
“El Vástago pidió que se le diera Mente como compañera con la cual trabajar, y el Espíritu invisible accedió, apareció la Mente, y se puso al lado del Cristo y glorificó a Cristo ya Barbelo. Todos estos seres nacieron en silencio”.
Debemos entender que tenemos tres mentes, desgraciadamente los “ignorantes ilustrados” metidos en el recoveco de sus difíciles erudiciones, ni siquiera tienen tiempo para ocuparse de estos estudios. Esas pobres gentes son autosuficientes, piensan que van por el camino recto y ni remotamente sospechan que se encuentran metidos en un callejón sin salida. En nombre de la verdad debemos decir que en síntesis, tenemos tres mentes: A la primera podemos y debemos llamarle Mente Sensual. Esta Mente elabora sus conceptos de contenido mediante las percepciones sensoriales externas, por lo que no acepta lo que no haya sido demostrado físicamente, por lo tanto no puede saber nada sobre lo real, sobre la verdad, sobre el Alma, sobre el Espíritu, sobre los Misterios de la vida y de la muerte; para esa mente, el esoterismo es una locura. La doctrina de los saduceos o materialistas es este tipo de mente.
A la segunda mente la bautizaremos Mente Intermedia. En esta mente están las creencias religiosas, los dogmas inquebrantables, los preceptos religiosos que le hicieron aprender de memoria. La doctrina de los fariseos se halla ubicada en la Mente Intermedia; es evidente que los fariseos concurren a sus ritos para que se diga de ellos que son buenas personas, para aparentar ante los demás, pero nunca Trabajan sobre sí mismos.
A la tercera mente la llamaremos Mente Interior. Esta clase de mente elabora sus conceptos de contenido con los datos aportados por la Conciencia Superlativa del Ser. Incuestionablemente, la Conciencia puede vivenciar y experimentar lo Real. Para la manifestación de la Conciencia se necesita un instrumento de acción y éste en si mismo es la Mente Interior. Abrir la Mente Interior nos permite salir de las dudas y de la ignorancia. La eliminación de los elementos indeseables como el orgullo, la ira, la pereza, la gula, la lujuria, la codicia, la envidia, etc., etc., que llevamos en nuestra psiquis, origina la apertura de la Mente Interior. Un hombre que posee la Mente Interior adquiere la Gnosis.

Es palmario y manifiesto en cada ser humano, la existencia interior de muchos “Yoes”, cada “Yo” es un fragmento ora de la Mente Sensual, ora de Mente Intermedia, o sea, no poseemos una Mente Individual, por eso se hace urgente crear el Cuerpo Mental, que se fabrica después del Astral. Fabricar el Cuerpo Mental o Espiritual, según San Pablo, es posible mediante la Suprasexualidad. No es posible lograr la plena individualidad del entendimiento sin la creación de un Cuerpo Mental. Ese Cuerpo Mental, si tomamos el Camino directo al Padre, debe ser purificado. La purificación consiste en eliminar los defectos psicológicos, que son esas horripilantes criaturas animalescas, asqueantes engendros abismales, con el auxilio de la Divina Madre; de ninguna manera podemos eliminar radicalmente nuestros defectos psicológicos en el subconsciente intelectual sin el auxilio de Dios Madre. Todo este trabajo se realiza durante la práctica del Suprasexo. El Suprasexo es una forma de oración. Cuando el Cuerpo Mental queda absolutamente purificado se convierte en la Mente Cristo, es decir, es la Mente de nuestro Salvador Interior. Y el texto dice que nacen en silencio, porque se nace del acto sexual.
> El Salvador se río y dijo: “La serpiente les ordenó que comieran de la maldad, la preñez, la Injuria y la destrucción para que Adán fuera de utilidad de la serpiente. Adán sabía de la desobediencia contra el primer gobernante porque el Pensamiento Posterior iluminado dentro de Adán restauró la mente de Adán para que fuera mayor que la del primer gobernante. El primer gobernante, a su vez, quería recuperar el poder que el mismo había pasado a Adán. Así que arrojó olvido sobre Adán”.
No está de más en este capítulo citar el doble carácter esotérico de la Serpiente. Distíngase entre la Serpiente tentadora del Edén y la Serpiente de bronce que sanaba a los Israelitas en el desierto; entre la horrible Pytión que se arrastraba entre el lodo de la tierra y que Apolo irritado hirió con sus dardos y esa otra que ascendía por la vara de Esculapio, el Dios de la Medicina. Cuando la Serpiente Ignea asciende por el canal medular espinal del organismo humano, es nuestra Divina Madre, que tiene en la India el nombre Sánscrito de Kundalini; pero cuando esa serpiente se proyecta desde el coxis hacia los inflemos atómicos del hombre, se le llama el “abominable Órgano Kundartiguador”, esa es la Serpiente tentadora del Edén, es ella la que nos hace malvados, abominables, perversos, criminales, lujuriosos, maldicientes, cuya fuerza eléctrica mantiene en trance hipnótico continuo a toda la humanidad doliente. Kundalini en alta gramática esotérica, puede y debe traducirse así: “Fin del órgano Kundartiguador”.
Tan pronto como el pobre ser humano despierta aunque sea por sólo un instante fugaz y abre los ojos al crudo realismo de la vida, de inmediato el terrible poder hipnótico de la Serpiente Tentadora del Edén, vuelve a la carga con fuerza multiplicada y la infeliz víctima cae dormida, soñando que está despierta o a punto de despertar, o que es un genio inteligente, y cincuenta mil cosas por el estilo. La Gran Víbora Infernal conoce el “modus operandi” de la fantasía, y mediante esta fantasía que es su agente primordial, trabaja de acuerdo con los intereses de la naturaleza y nos mantiene sumidos en el estado de trance hipnótico. Y así tenemos que mediante los mecanismos de la fantasía justificamos siempre nuestras peores infamias: eludimos responsabilidades, buscamos escapatorias, nos auto consideramos de la mejor manera, nos creemos justos y perfectos.
Ostensiblemente, la mayoría de nosotros encuentra tales excusas y está de tal modo bajo la necia y sutil actividad de la justificación del Ego animal con la complicidad de la fantasía, que en realidad jamás sospecharía la existencia misma de sus muy terribles errores psicológicos. Por ejemplo: Si somos crueles con la esposa, hijos, parientes, etc., en realidad lo ignoramos. Lo más grave es que permitimos que esta situación prosiga, sobre todo porque nos gusta y es tan fácil, y si nos acusan de crueldad, probablemente sonreímos pensando que no comprenden nuestra justicia, nuestra misericordia y amor infinito. Somos víctimas de la serpiente de la destrucción pero nos creemos libres.
- > “Por esta razón un hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos se convertirán en una sola carne. Pues le será enviada una Amante y dejará a su padre ya su madre”.
Cuando el varón y la mujer se unen sexualmente en Matrimonio Perfecto, son en esos instantes de voluptuosidad verdaderos “dioses”. El varón y la mujer sexualmente unidos, forman un andrógino divino perfecto, un Elohim macho-hembra. Las dos mitades separadas desde el amanecer de la vida, se unen por un instante para crear. Eso es inefable, sublime, eso es cosa de paraíso. Durante el acto secreto, durante el éxtasis sexual, la pareja está rodeada de esta tremenda energía creadora terriblemente divina. En estos instantes de dicha suprema y de besos ardientes que incendian las profundidades del alma, podemos retener esa luz maravillosa para purificamos y transformamos absolutamente. El misterio divino del Matrimonio Perfecto brilla con esplendor terrible en todas las escuelas de Misterios. En Egipto vemos frente a Isis, el Eterno Femenino, a Osiris el Eterno Masculino. En Fenicia, frente a Hércules, a Dagón. En Grecia, Apolo y Diana; en Ática, Plutón y Perséphone; pero en otras culturas se manifiesta claramente los Misterios del Lingam-Yoni, del Phalo y del Útero. En aquel viejo y antiquísimo Egipto de los antiguos Hierofantes, los Viejos Sacerdotes representaban al Dios Ibis de Thoth con el miembro viril en estado de erección y sobre él, una flor de loto y junto, una inscripción mural que decía: “Dador de la Sabiduría”.
El médico alemán, Arnold Krumm Heller, dijo “que durante el acto de la cópula sin eyacular el semen y sin el orgasmo de la mujer, la pareja se magnetiza totalmente y entonces se carga de dicha y felicidad. La pelvis de la mujer vierte corrientes femeninas, mientras los pechos las dnn masculinas. En el varón, la corriente femenina radica en la boca y la masculina en su miembro viril. Todos estos órganos deben estar bien excitados por medio de la “Magia Sexual”, para dar, recibir, transmitir y recoger fuerzas magnéticas vitales, que van aumentando extraordinariamente en cantidad y calidad”. Nuestra Madre Divina es la Madre delos Vivientes; si uno no nace de Ella se es realmente un cadáver psicológico.
Cuando un varón y una mujer se unen, algo se crea. Por medio de la unión de la “Magia Sexual”, el varón y la mujer despiertan el Sagrado Fuego del Amor. Si un anciano puede dar vida a un nuevo ser, ¿por qué no se da vida a sí mismo? Bendito Dios que nos ha dado el Sacramento del Matrimonio Perfecto para aprovechar nuestra simiente, pues en ella está la raíz misma de nuestra existencia. La abstención sexual que predican algunas sectas organizadas es un imposible, pues la naturaleza se revela contra esa nefasta abstención. En este capítulo del Libro Secreto de Juan, nos invita a vivir el Sendero del Matrimonio Perfecto, a tener el valor de luchar para la regeneración sexual; enseña la ciencia de la regeneración sexual y nos previene contra las criminales escuelas que enseñan la fornicación. La mujer, la madre que le da vida al varón, es el templo sagrado. En el Suprasexo encontramos el conocimiento perfecto, el Conocimiento Crístico que nos da vida en abundancia, que convertirá a la Tierra en un verdadero paraíso, que iluminará a la humanidad.
> “El Salvador comunicó estas cosas a Juan para que él las anotara y salvaguardara. El le dijo: “Maldito sea todo el que cambie estas cosas por un presente, por comida, bebida, ropa o cualquier otra cosa”. Estas cosas le fueron comunicada a Juan como un misterio, y después el Salvador desapareció enseguida. Entonces Juan fue a los otros discípulos y dio cuenta deJo que el Salvador le había dicho. Jesucristo Amén”.
Cuando llegó la Edad del Kaliyuga, que son estos momentos actuales en que vivimos, se cerraron los Colegios Iniciáticos. Esa fue la fatalidad. Cambiamos entonces el Sagrado Esoterismo por todas las abominaciones conocidas como artículos de fe inquebrantables, fanatismo religioso, sectarismo, odios religiosos, etc. Desde entonces, cuando se inició esta Edad Negra, las grandes logias tenebrosas que nacieron entre las tinieblas arcaicas de los antiguos tiempos, se hicieron de hecho más activas. El límite de la luz son las tinieblas. Los Colegios Iniciáticos de Egipto, Grecia, India, China, México, Yucatán, Perú, Troya, Roma, Cartago, Caldea, Persia, etc., etc., tuvieron sus antípodas peligrosas, sus fatales antítesis, escuelas perversas, sombras fatales de la luz. Esas escuelas abominables constituyen la sombra de los Colegios Iniciáticos. Cuando se cerraron dichos colegios, esas escuelas fatales se hicieron activísimas.
Pero no se extrañe, caro lector (a) hallar entonces entre esos antros de esa logia fatal términos, ciencia y rituales semejantes a aquellos que se usaron en los Colegios Iniciáticos. Estos confunden a los devotos de la Senda. Estos personajes de las tinieblas abundan donde quiera que existieron Colegios Iniciáticos. Ellos son la antítesis de esos Colegios y hablan como Maestros de Sabiduría, presumiendo de Iniciados de dichos colegios. Nunca dicen nada que pueda despertar sospechas. Se muestran bondadosos y humildes, defienden el bien y la verdad, asumen poses tremendamente místicas, etc. En semejantes condiciones es claro que el devoto ingenuo e inexperto abandona el camino angosto y se entrega de lleno en manos de esos lobos vestidos con piel de ovejas. Esa es la fatalidad de esta época. Estos son los que cambian al Salvador “por comida, bebida, ropa o cualquier otra cosa”, esa comida, bebida, ropa, etc., constituyen todas esas teorías absurdas que nos llevan a un callejón sin salida.
Si usted quiere una clave para desenmascarar a estos tiranos, a esos traidores, a estos personajes de la sombra, Juan nos da una clave: Habladle a esa persona de Suprasexualidad, menciónele la Ley Jehovística de no eyacular el Semen, que jamás se debe derramar el semen. Esa es la clave que nos entrega el Libro Secreto de Juan. Podéis estar seguro que si el personaje es realmente miembro de alguna secta tenebrosa, tratará por todos los medios de convenceros de que la Suprasexualidad es dañina y os insinuará la idea de derramar el Semen. Los enemigos del amor divino se llaman fornicarios. Estos confunden el amor con el deseo animal. Es imposible ser verdadero discípulo del Salvador mientras no eliminemos el deseo animal. Quienes estudien el Libro Secreto de Juan desde el punto de vista esotérico conocerán que el Suprasexo y la Eliminación del “Yo”. Psicológico pluralizado constituyen los fundamentos de la Auto-realización íntima. Toda religión tiene origen sexual. En Aíricn y Asia es corriente la adoración del Limgan-Yoni. El Budhismo secreto es sexual. Sin los Misterios Sexuales es imposible llegar a penetrar la Doctrina Crística.



EL EVANGELIO DE TOMÁS



Tomás, el apóstol del Gran Kabir Jesús, nos dejó un hermoso Evangelio que podemos sintetizar así: “No creas en conceptos ajenos, pues dentro de ti está la verdad”. Este Evangelio consiste en una compilación de sentencias, parábolas y dichos de Jesús. A Tomás se le conoce como el “mellizo” de Jesús, apóstol que contempló a su Maestro resucitado, según el Evangelio de San Juan. Lo que hace interesante este Evangelio, es que no centra el logro de la salvación en la creencia en Cristo, sino en el Auto-conocimiento, es decir, en la Auto-Gnosis, que es el Reconocimiento del Ser, en el Conocimiento de Sí; por lo tanto, conocerse así mismo, es conocer a Dios...
En el prólogo del Evangelio de Tomás, y también en Nag Hammadi se encontró el “Libro de Tomás”, dice: El “Jesús Vivo”; ese Jesús es el representante y revelador de la vida verdadera. Judas Tomás el Gemelo es literalmente “Didymos Judas Tomás”, con las palabras griegas (Didymos) y siríaca (Tomás), que significan “gemelo”. Sobre Judas el hermano de Jesús, véanse Marcos 6:3 y Mateo 13:55; y sobre Tomás, Marcos 3: 16-19; Mateo 10: 2-4: Lucas ó: 14-16;Hechos 1: 1:l3yespecialmenteJuanll: 16,14: 5,20:24-29,21:2.Aligual que en otras partes ente los cristianos siríacos, muy en especial el “Libro de Tomás” y los apócrifos “Hechos de Tomás”, aquí se considera a Judas como el hermano gemelo de Jesús y, por ende, la figura ideal para hacer de garante de la tradición de Jesús.
Este Evangelio está constituido de un prólogo breve y 113 Dichos; reiteramos, sólo hemos seleccionado unos poquísimos y los hemos comentado con el propósito de que nuestros lectores (as) aprendan a introvertirse, apelen a una de las muchas facultades íntimas que se encuentran latentes ensimismo, como es el psicoanálisis introspectivo, y abandonar el pésimo hábito de la contratransferencia...
> Él dijo: “Una persona es como un pescador prudente que echó una red al mar, y la sacó llena de pececillos. Entre ellos el pescador prudente descubrió un magnífico pez grande. Así que el pescador volvió a arrojar todos los pececillos al mar, y sin vacilar se guardó el pez grande. Quien tenga orejas para oír que oiga”. -
Si uno no ama el Trabajo Crístico, no es posible que se forme una conjunción de éste con - nuestra vida, y como es obvio, así no podremos llevar a cabo la práctica de la doctrina cristiana. Nos contentamos con leer los Evangelios, hablar de ellos, comentarlos según nuestra visión psicológica de ser, asistir a los ritos, pero no practicamos nada; he ahí lo grave. Cuando no se trabaja en la Enseñanza del Cristo, indubitablemente, no se puede comprender el Trabajo Crístico. Este dicho 8 del Evangelio de Tomás, nos habla de apoderarnos de este Trabajo Intimo: todos los pececillos representan los valores que poseemos, todo lo que llevamos en nuestra psiquis, que tenemos que arrojar fiera de si mismo, con tal de guardar el pez grande. Ese pez grande es el Trabajo Cristo, el que debemos llevar a cabo para poder salvamos. Para conseguirlo tiene uno que dejar toda clase de intereses secundarios, abandonarlo y dedicamos exclusivamente al Trabajo Crístico.
Como quiera que poseemos diversos agregados psíquicos en nuestro interior, que personifican la codicia, la ira, la lujuria, la envidia, la gula, la pereza, etc., y todos esos diversos elementos jalan en distintas direcciones, apuntan hacia los más diversos intereses, tienen su energía psíquica involucrada en tales o cuales intereses, en tales o cuales valores, etc., debe uno, naturalmente, liberar su energía psíquica involucrada en estos o aquellos valores. Si uno consigue liberarla, podemos concentrarla en ese “pez grande” que es el Trabajo Crístico. Cuando uno libera su Conciencia, cuando la saca de sus intereses materialistas, de sus intereses egoístas, cuando la extrae de los deseos pasionales, cuando se la arranca a lo que no tiene importancia, cuando la concentramos en una sola dirección, que es el Trabajo Crístico, obviamente se forma la conjunción de la vida con dicho Trabajo, y de lleno se dedica uno a vivir la enseñanza que nos entregó nuestro Señor el Cristo. Así nos dirigimos seguros a nuestra Transformación Radical. Es necesario ir comprendiendo ésto sí es que de verdad anhelamos la Salvación.
Indubitablemente, el Amor por el Trabajo Crístico es básico. Al hablar de Amor traemos que ser precisos en el análisis. La palabra Amor, en sí misma, es un poco abstracta, necesitamos especificarla para saber qué es eso que se llama Amor. A.nte todo nos toca consultar un poco el Evangelio Crístico. El Gran Kabirjesús dijo: “En que os améis losunos a los otros probaréis que sois mis discípulos”. También hay otra frase del Gran Kabir muy interesante: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Por eso es indispensable entender lo que es Amar el Trabajo Crístico, porque en él está la gran oportunidad de Salvarnos...
> Jesús dijo: “Quizás la gente cree que he venido a traer paz al mundo. No saben que he venido a traer conflictos a la tierra: fuego, espada, guerra. Pues cinco personas estarán en una casa: serán tres contra dos y dos contra tres, padre contra hijo e hijo contra padre, y estarán solas”.
El Bhagavad-Gitá (el Canto del Señor) dice: “En ese momento, Arjuna, el hijo de Pandú, sentado en una cuadriga que ostentaba un estandarte con la efigie de Hanumán, levantó su arco y se aprestó a disparar sus flechas, mirando a los hijos de Dhrtarástra dispuestos en formación. ObhRey! Arjuna se dirigió entonces al Señor Krishna con las siguientes palabras: Arjuna dijo: ¡Oh, tú, el inefable! Por favor, pon mi cuadriga entre los dos ejércitos, de modo que pueda ver a aquellos que están aquí presentes con deseos de pelear, y con quienes debo enfrentarme en esta gran batalla, Déjame ver a los que han venido aquí a pelear, deseando complacer al malvado hijo de Dhrtarástra. Sañjayu dijo: ¡Oh, descendiente de Bharata! El Señor Krishna, después de que Arjuna le dijo eso, condujo la excelente cuadriga hasta que estuvo en medio de los ejércitos de ambos bandos. En presencia de Bhisma, Druna y a todos los demás caudillos del mundo, el Señor dijo: Tan sólo mira, ¡Oh, Pdktha! A todos los Kums aquí reunidos. Allí, Arjuna pudo ver en el seno de los ejércitos de ambos bandos, a sus padres, abuelos, maestros, tíos matemos, hermanos, hijos, nietos amigos, y también a sus suegros y bienquerientes. Cuando el hijo de Kunti, Aijuna, vio a todas esas diversas clases de parientes y amigos, se llenó de compasión y dijo lo siguiente: A una dijo: Mi querido Krishna, al ver a tuis amigos y familiares presentes ante mí tantos ánimos de pelear, siento que los miembros del cuerpo me tiemblan y que la boca se me está secando. Tengo el bello erizado. Mi arco Gandiva se me está resbalando de las manos, y la piel me arde. Ahora me siento incapaz de permanecer aquí por más tiempo. La razón se me está ofuscando y la mente me da vueltas sólo veo cosas que habrán de causar dolorosos reveses. Oh Krishna, destructor del demonio Kesíl No veo cómo puede resultar nada bueno el hecho de matar a mis propios parientes en esta batalla, ni puedo desear, mi querido Krishma, ninguna victoria, reino ni felicidad subsecuentes”.
La guerra que habla el Señor Cristo en este Evangelio y la guerra de Aijuna en el Bhagavad-Gitá, es una guerra que no es externa, sino íntima; es una guerra contra nuestros propios elementos infrahumanos o “nuestro querido Ego”; y es tan amada esta legión de errores que el símbolo que toma tanto el Lavangelio Crístico como el Canto del Señor, es el de nuestros “adorados parientes”. Esa es la guerra que debemos librar, una guerra sin cuartel, sin tregua contra esos agregados psicológicos si es que queremos de verdad la salvación del alma. Por eso se ha dicho que debemos tener el valor de aniquilarlos, pues ¿Quién es el que no defiende el orgullo, la codicia, la ira, la lujuria, etc.? Cuando le declaramos a la humanidad la impostergable necesidad de extirpar el “Yo” psicológico pluralizado, todos manifiestan un “NO” rotundo. Pero, ¿cómo podemos salvar nuestra alma si no la queremos emancipar de esos pecados capitales?
> Sus discípulos dijeron: Muéstranos el lugar en donde estás, pues debemos buscarlo. LI les dijo: “Quien tenga oídos que oiga. Hay luz dentro de una persona iluminada, y brilla sobre el mundo entero. Si la luz no brilla, está oscuro”.
Uno de los problemas más difíciles de la época actual, en verdad viene a ser el intrincado laberinto de las teorías. Por estos tiempos se han multiplicado exorbitantemente por aquí, por allá y acullá, las escuelas, sectas, órdenes, de tipo pseudos-esotéricas y pseudosmísticas. La mercadería de almas, de libros y de teorías es pavorosa; raro es aquel que entre las telarañas de tantas ideas contradictorias logra en verdad hallar el camino secreto. Lo más grave de todo esto es la fascinación intelectiva, existe la tendencia a nutrirse estrictamente en forma intelectual con todo lo que llega a la mente. Los “vagabundos” del intelecto ya no se contentan con toda esa librería subjetiva y de tipo general que abundan en los mercados de libros, sino que ahora y para colmo de los colmos, también se atiborran e indigestan con el pseudos-esoterisnio barato que abunda por doquiera como la mala yerba. El resultado de todas estas jergas es la confusión y desorientación manifiesta de los bribones del intelecto, así, “la luz no brilla, está oscuro”.
Las gentes siempre nos interrogan sobre ésta o aquella escuela, secta, religión, sobre tal o cual libro; la respuesta de nosotros, es: “Deje usted la ociosidad mental”, “A usted no tiene porqué importarle la vida ajena, desintegre el “Yo” animal de la curiosidad; “Usted no debe importarle las escuelas ajenas, vuélvase serio, conózcase a sí mismo, estúdiese a si mismo, obsérvese a sí mismo”... Para que haya luz en una persona es necesario que se conozca a sí misma profundamente en todos los niveles de lamente. Las tinieblas Sonia inconsciencia; la luz es la Conciencia; debemos permitir que la luz penetre en nuestras propias tinieblas; obviamente, la luz tiene poder para vencer a las tinieblas. Desgraciadamente, las gentes se encuentran auto-encerradas dentro del ámbito fétido e inmundo de su propia mente, adorando a su querido Ego. No quieren darse cuenta las gentes de que no son dueñas de su propia vida; realmente cada persona está controlada desde adentro por muchas otras personas, nos referimos a toda esa multiplicidad de “Yoes” que llevamos dentro.
Ostensiblemente, cada uno de esos “Yoes” pone en nuestra mente lo que debemos decir, en el corazón lo que debemos sentir, etc., etc. En estas condiciones nuestra luz no puede brillar. ¿Cómo podría estar iluminado el ser humano cargado de “Yoes”? Para que exista luz dentro de nosotros se necesita aniquilar el Ego animal así podemos ir al lugar donde se encuentra nuestro Salvador. Sólo la luz de la Conciencia dirigida, no desde los ángulos sino en forma plena, central, sobre nosotros mismos, puede conducimos al reino de los cielos. Si disolvemos todo ese conjunto de “Yoes” que en nuestro interior llevamos, viene el despertar de la Conciencia y como secuencia o corolario la luz verdadera reinará en nosotros. Si las gentes estuvieran despiertas las guerras no existirían y la tierra entera seria en verdad un paraíso. Incuestionablemente, Luz y Conciencia son dos aspectos de lo mismo; donde hay Luz hay Conciencia; donde hay Conciencia se experimenta el Reino de los Cielos...
> Jesús dijo: “Si la carne nació a causa del espíritu, es asombroso, mas si el espíritu nació a causa del cuerpo, es todavía más asombroso. Me asombra, empero, que riqueza tan grande se haya asentado en semejante pobreza”.
¿Dónde se encuentra el espíritu? En el sexo, en la fuerza sexual; en esa fuerza tuvo origen la carne, el cuerpo físico. Resalta la evidencia de que nuestro cuerpo físico no es hijo de ninguna teoría, escuela o secta. En la cruda realidad de nuestra existencia sólo encontramos un hombre, una mujer y un coito. Nacimos desnudos, alguien nos cortó el cordón umbilical; lloramos y buscamos luego el pecho materno. ¿Vestidos? ¿Teorías? ¿Erudición? ¿Dineros? etc., etc., todo eso vino después por añadidura. Opiniones de todo tipo existen por doquiera, empero, la única fuerza que puede transformamos en forma íntegra, unítotal, es aquella que nos puso sobre el tapete de la existencia, nos referimos a la energía creadora, a la potencia sexual. Esa energía está en nuestras gónadas sexuales; y las gónadas sexuales están ubicadas en nuestro cuerpo físico. Así pues, el espíritu, que es la energía creadora creó el cuerpo de carne y hueso. Pero el Salvador dice que se asombra aún más “si el espíritu nació a causa del cuerpo”. Esto lo dice el Cristo, porque el espíritu nace cuando se cristaliza en los cuerpos Astral, Mental y Causal; y esa energía está depositada en el vehículo físico, que como lo dice el mismo Salvadores “pobreza”, pues es la parte material de cada uno de nosotros.

No está de más recordar que para la fabricación del espíritu que es la fabricación de los Cuerpos Superiores del Ser, es posible mediante la Transmutación Sexual del “En Seminis” en energía creadora; y la transmutación sexual se hace posible cuando evitamos cuidadosamente el abominable espasmo, el inmundo orgasmo de los fornicarios. La bipolarización de este tipo de energía en el organismo humano fue desde los antiguos tiempos analizada en los colegios Iniciáticos. El ascenso de la energía seminal hasta el cerebro se hace gracias a cierto par de cordones nerviosos que en forma de ocho se desenvuelven espléndidamente a derecha e izquierda de la espina dorsal. En la Sagrada Tierra de los Vedas, este par de cordones nerviosos son conocidos con los nombres Sánscritos de Idá y Pingalá.
El “Ens Seminis” es conocido en el ámbito de la Alquimia Sexual, como Hidrógenc Sexual 51-12. Obviamente, el citado Hidrógeno representa el producto final de la transformación de los alimentos dentro del maravilloso laboratorio del organismo. Resulta evidente que ésta es la materia más importante con que trabaja el sexo. Transmutar este Hidrógeno portentoso para darle inteligente cristalización, significa de hecho, crear una nueva vida dentro del organismo existente, dar forma evidente al “cuerpo Astral” de Alquimistas y Cabalistas, El procedimiento esotérico podemos descubrirlo en la Suprasexualidad: “Conexión del Lingnm-Yoni (Phalo-Utero) sin eyaculación del “Ens Seminis”. El deseo refrenado originará los procesos maravillosos de la cristalización del Hidrógeno 51-12 en los Cuerpos Celestiales Astral, Mental y Causal. La fuerza sexual, el sexo, es el poder del Espíritu Santo. Toda clase de pecados pueden ser perdonados, menos los pecados contra el Espíritu Santo. El adulterio, la fornicación, cualquier delito sexual, es pecado contra el Espíritu Santo.
)‘ Jesús dijo: “Los fariseos y los escribas han cogido las llaves de la Gnosis y las han escondido. No han entrado, ni han permitido que entraran los que desean hacerlo. En cuanto a vosotros, sed inteligentes como las serpientes y tan inocentes como las palomas”.
Las creencias religiosas, los dogmas inquebrantables, el fanatismo religioso, y cosas por el estilo, es la manifestación del “Yo” psicológico Fariseo. Quienes suponen que los fariseos son personajes extraños que se agruparon en una secta hace miles de años o que se desenvolvieron en este o aquel lugar del mundo, están en ‘verdad, completamente equivocados. Estamos afirmando que el fariseo no es en modo alguno un sujeto definido, sino una pluralidad de sujetos. Obviamente, el fariseo radica en el fondo de cada persona y se expresa reiteramos, en forma múltiple. El estado caótico en que se encuentra la religiosidad actual, indubitablemente se debe al fariseo. Fascinado el fariseo con sus creencias, exclusividad absoluta del fanático religioso, cree que conoce todos los Misterios de Dios. El fariseo creyéndose a sí mismo omnisciente, embotellado entre todo el podridero de sus dogmas y artículos de fe inquebrantables rechaza de plano todo aquello que sea cristianismo práctico. Obviamente, el fariseo sólo quiere una doctrina a la cual pueda acomodar fácilmente todos sus códigos de moral torpe y rancia y todos sus prejuicios y condicionamientos. La autosuficiencia del fariseo, el orgullo y la soberbia que posee es algo insoportable.
Los fariseos no entienden la Gnosis, la sabiduría del Cristo, pues ellos quieren que el Señor de Perfecciones viva exclusivamente en el tiempo de acuerdo con sus dogmas inquebrantables; los escribas, que son los bribones del intelecto, aborrecen el Cristo, porque El es la antítesis del Anticristo, el enemigo declarado de todo ese podridero de teorías universitarias que tanto abundan en los mercados de cuerpos y almas. Así pues, el fanatismo religioso, las creencias religiosas, los dogmas y los artículos de fe inquebrantables, la erudición del frio intelecto que todos cargamos en nuestra psiquis, no nos permiten aprehender, asir, capturar, percibir la Gnosis, la Sabiduría divina; las creencias religiosas y las sabihondeces de nuestra mente sensual son óbices gravísimos para capturar el Auto conocimiento, la Auto-Gnosis.
Es tan grave esta cuestión y tan tremendos los dogmas del fariseo que ellos sólo quieren un Mesías histórico, antropomórfico, de estatuas, al cual puedan manipular y condicionar.
La clave para vencer nuestro fariseo psicológico es tomamos inteligentes como las Serpientes; la Serpiente alegoriza la Sabiduría, cuando se trata de la Serpiente que Moisés levantó sobre la Van; e inocente como las palomas, que alegorizan el Mercurio de los Sabios de los Alquimistas medievales. Desgraciadamente, el Cristo no es como cree el fariseo; existe otra ciencia, otra sabiduría inaceptable para el fariseo interior. Reacciona el fariseo cuando se le dice que el Nacimiento Segundo se logra uniendo el órgano sexual masculino con el femenino sin eyacular el semen, por ejemplo, y tiene razón en reaccionar, él está en contra del Cristo revolucionario, en contra del Cristo Real.
> Jesús dijo: “Bienaventurados los que estén solos y sean elegidos: Vosotros encontraréis el reino. Pues habéis venido de él ya él volveréis de nuevo”.
Ninguno de nosotros tiene un “Yo” verdadero, permanente, inmutable, eterno, inefable, etc., etc. Ninguno de nosotros tiene en verdad una real Unidad del Ser. Si pensamos en cada “Yo” como una persona diferente, podemos aseverar lo siguiente: “Dentro de cada persona que vive en el mundo, existen muchas personas”. Incuestionablemente, dentro de cada uno de nosotros viven muchísimas personas diferentes, algunas mejores, otras peores. Esta es la “Doctrina de los muchos “Yoes” que fue enseñada en el Tíbet Oriental por los auténticos iluminados, osca, por los Hombres de Conciencia despierta.
Como quiera que tenemos millares y hasta millones de “Yoes”, ostensiblemente, vive mucha geote en nuestro interior Si estamos acompañados de mucha gente, es obvio que no podemos ser bienaventurados porque no estamos solos y por lógica secuencia no somos elegidos. Claro que esta verdad meridiana no puede ser captada por sujetos paranoicos, mitómanos y ególatras, por !a sencilla situación que no quieren abandonar el culto al querido Ego; gentes así, odian mortalmente la “Doctrina de los Muchos “Yoes”.
Cuando uno de verdad quiere encontrar el reino de los cielos, tiene que despojarse de los habitantes interiores y para esto hemos de comenzar por auto-conocernos, y para auto- conocemos debemos observamos así mismos, para tratar de conocer los diferentes “Yoes” o personas que están metidos dentro de nuestra psiquis. Si alguno de nuestros lectores no comprende la “Doctrina de los Muchos “Yoes”, se debe exclusivamente a la falta de práctica en materia de observación de sí. A medida que uno practica la observación de su interior, va descubriendo por sí mismo a muchas gentes, a muchos “Yoes” que viven dentro de nuestra propia personalidad. Ciertamente, jamás podríamos conocemos a sí mismos, sin la observación seria y profunda. En tanto un sujeto cualquiera siga considerándose como una sola persona, es claro que no encontrará el reino de los cielos, eso será algo más que imposible.
El Cristo nos manifiesta en este texto que nosotros hemos venido del reino de los cielos y a él volveremos de nuevo. Esto nos hace recordar a Juan de Padmos, que en sus Evangelio dice: “Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo” (Juan 3: 13). El “Yo” d humanoide debe ser aniquilado, pues no vino del cielo, por lo tanto no puede ir al cielo. La Conciencia, el Alma vino del Cielo, entonces regresará al cielo; pero para que el Alma regrese al cielo debe emanciparse de los receptáculos donde se encuentra prisionera, que son los. “Yoes”. Lamentablemente la ignorancia absoluta de esta humanidad es la causa por la cual la) gente piensa que es muy fácil ir al cielo, por eso es muy generalizada la idea absurda que un Fornicario, un mentiroso, un alcohólico, un codicioso, un glotón, un envidioso, un adúltero, y cosas por el estilo, al morir su cuerpo va derecho al cielo, pero esto es un exabrupto porque la fornicación, la mentira, el alcoholismo, la codicia, la glotonería, la envidia, el adulterio, etc.. no bajaron del cielo; esas cosas son infernales y quienes los llevan tienen como fin la “Muerte Segunda”.
> Jesús dijo: “Yo revelo mis misterios a aquellos que son dignos de mis misterios. No dejéis que vuestra mano izquierda sepa lo que está haciendo vuestra mano derecha”.
Como quien que la Doctrina-ciencia del Cristo, sus fundamentos, están basados en Principios propios, simples y descomplicados, y en procesos muy naturales que, originalmente nada tienen que ver con “ampulosas teorías de enjundioso contenido”, no será difícil al lector (a), ni justificación tendrá para ello, el emprender tan preciosa labor. Sin embargo, un gran sabio al respecto dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y la tierra, que hayas escondido estas cosas de los eruditos y de los entendidos, y las haya revelado a los niños. Pues así, Padre, pues así agradó a tus ojos”. ¿Quiénes son los niños? En este caso habla de Hombres despiertos. Los hombres despiertos son los Hombres dignos de los Misterios. La prueba la tenemos: Cuántos millones de seres humanos se saben los Evangelios de memoria de principio a fin, ¿por qué no han podido salvarse? Porque una cosa es tener la Enseñanza en la memoria y otra cosa es vivenciar estos Misterios, experimentarlos conscientemente; la Conciencia simboliza los “niños” del Evangelio. El Cristo dijo: “Hasta que no seáis como niño no podréis entrar al reino de los cielos”. Sólo la Conciencia libre, sin embotellamiento del Ego, podrá recibir y reconocer los Misterios Crísticos.
Son muchos los Hombres que han realizado dentro de silos Misterios Crísticos, pero en más cantidad son los seres humanos que, desgraciadamente, no los han comprendido, ello se debe que para comprenderlos, es necesario haberlos realizado. Desde los tiempos muy antiguos vemos en la Biblia, el Esoterismo, la Alquimia, la Magia, la Astrología, la Filosofía, las Matemáticas, etc. Si estudiamos cuidadosamente el Antiguo y el Nuevo Testamento, descubrimos maravillas esotéricas, exorcismos, resurrecciones de muertos, sortilegios, transfiguraciones, levitaciones, curaciones, ya con la concentración del campo magnético de la raíz de la nariz, ya con pases magnéticos por las aguas y el aceite consagrado; por pequeñas porciones de saliva mágica colocados sobre la parte afectada, etc.; todos estos son misterios que la gente no entiende y lo que es peor, son cosas que las personas de esta época no son dignas de conocer..
Solo el Hombre Interior, el Hombre despierto puede recibir los Misterios Crísticos. El Hombre realmente despierto es el que se ha dado el lujo de destruir lo que es uno en si mismo; un saco de reacciones mecánicas, absurdas, un saco de percepciones, de simpatías y antipatías mecánicas, de lujuria, etc. Si uno se da cuenta que es nada más que eso, se nos quitan las ínfulas de vanidad de creemos salvados así por meras fantasías propias, o porque otro nos lo dijo, o por mero razonamiento. Si uno se da cuenta que nada de eso es verdad, entonces nos dedicamos a la auto-destrucción del Ego animal de la ira, pereza, orgullo, lujuria, codicia, envidia, etc., etc., claro, que la eliminación del Ego huele a perversidad para la gente que se quiere mucho. Nadie que tenga bien fuerte el amor propio gusta de esa “palabrita”: Eliminar al querido Ego.

“Sus discípulos le dijeron: ¿Cuándo vendrá el reina? No vendrá porque busquéis. Ni servirá decir: “¡helo aquí!” o “Belo allí!”. Sino que el reino del Padre está extendido por la tierra, mas ‘agente no lo ve”.
Incuestionablemente, cada cabeza es un mundo yen todos y cada uno de nosotros e una especie de dogmatismo pontificio y dictatorial que quiere hacemos creer en la igual absoluta de concepto y realidad. Por muy fuerte que sean las estructuras de un razonamiento nada nos puede garantizar la igualdad absoluta de concepto y realidad. Los “ignoran ilustrados” como quien que están auto-encerrados dentro de cualquier procedimiento logístico intelectual, quieren hacer coincidir la verdad de la Doctrina Cristica Gnóstica los elaborados conceptos de esa verdad, y esto no es más que el resultado de la alucinaci razonativa. Que un sacerdote o pastor embutido en los dogmas religiosos y en sus creencias recalcitrantes, es muy difícil que se abra a lo nuevo; desgraciadamente ellos pretenden ver toda la Enseñanza Crística, sus propios prejuicios, conceptos, preconceptos y esto no es que el resultado de sus alucinaciones mentales; ellos no saben ser receptivos, ni v Doctrina Crística con mente limpia y espontánea; por ello no pueden ver el “Reino Padre”.
Los sacerdotes y pastores de las miles de sectas religiosas organizadas de estos tu no saben entender el Camino Cristico, sólo quieren ver en el mismo la confirmación de sus preconceptos. Aunque parezca increíble, los dirigentes religiosos modernos nada saben sobre el “Reino del Padre”, pues ciertamente no están viendo ese reino sino sus propios conceptos. Empero, alucinados por su fascinante intelecto, creen en forma errónea que e uno de sus conceptos que tienen sobre el “Reino del Padre” es absolutamente igual al re cuando la realidad es diferente. No negamos que estas afirmaciones sean rechazadas por aquel que esté auto-encerrado por tal o cual procedimiento logístico. Incuestionablemente las condiciones pontificias y dogmáticas del intelecto en modo alguno podrían aceptar en “Reino del Padre” está dentro de cada uno de nosotros, pues ellos están metidos dentro de condicionamientos terribles, como la creencia que el “reino celestial” está fuera. Esto h estos doctos terriblemente superficiales. Indubitablemente, no seria posible que el penetraran en el anfiteatro de la Ciencia Crística, si antes no eliminan dentro de sí mismo sectarismo, los artículos de fe inquebrantables, los dogmas religiosos, los celos místicos, etc. etc.



EL EVANGELIO DE FELIPE



Es un compendio de temas teológicos. El tema principal es el “Sacramento de la Cámara Nupcial”, que es un testimonio fiel y verdadero de lo que encierra el Esoterismo Gnóstico Cristiano, el cual es el verdadero Cristianismo que fue enseñado por el Maestro Jesús de Nazareth, de labios a oídos, a sus discípulos más amados. Es esta la auténtica raíz del Cristianismo Gnóstico. En el capítulo 76 de este Evangelio el apóstol Felipe afirma categóricamente: “Tres eran los lugares donde se ofrecían en Jerusalén. Uno, abierto al occidente, se llamaba el Santo. Otro, abierto hacia el sur, se llamaba el Santo del Santo. El tercero, abierto a oriente, se llamaba el Santo de los Santos. Aquí entraba únicamente el pontífice. El bautismo es el lugar Santo. La Redención, el Santo del Santo, La Cámara Nupcial, en cambio, el Santo de los Santos. El bautismo posee la resurrección y la redención. La redención está en la Cámara Nupcial, mientras ésta se encuentra en lugares superiores a éstos... Mas, ¿qué cosa es el Tálamo si no la imagen de la Cámara Nupcial, la cual está por encima de la inmundicia?
Invitamos a nuestros lectores a leer y analizar detenidamente cada uno de los 127 párrafos o capítulos del Evangelio de Felipe. De gran valor son los comentarios que hacemos en estos pocos que hemos tomado, para lanzar luz a las tinieblas...
> “Un pagano no muere, éste, de hecho, jamás ha vivido para poder morir. Pero quien ha creído a la verdad (el cristiano), éste ha encontrado la vida y está en peligro de morir. De hecho, él vive en el cual Cristo vive”.
En esta cita, el pagano es un profano, un agnóstico, es decir, alguien que no tiene conocimiento del “Mí Mismo”, del “Yo”, y la carencia de ese auto-conocimiento no le permite morir; obviamente, se refiere a la muerte del Ego, no del cuerpo. El Ego es un conjunto de elementos infrahumanos e inhumanos, que para la Doctrina Crística deben ser aniquilados para que surja en el Hombre verdadero el Ser Intimo. ¿Qué es el Ego o el “Yo”? El “Yo”, que no es algo singularizado sino pluralizado, está constituido por una serie interminable de iras, orgullos, envidias, temores, odios, preocupaciones, pasiones, etc., etc. Estos elementos son algo ajeno a la verdadera naturaleza del auténtico Ser del Hombre. El Real Ser de cada uno de nosotros es eterno, mientras el “Yo” es esclavo de sus propias limitaciones, del tiempo, del mundo, de sí mismo...
Como quiera que el pagano no tiene al Ser Intimo desarrollado, este de hecho, jamás ha vivido para poder vivir”. Para vivir de verdad verdad, para tener vida en abundancia es indispensable que nuestro Real Ser Interior se exprese a través de los Valores de la Conciencia, que es un conjunto de “virtudes” como el amor, paz, voluntad, belleza interior, templanza, generosidad, justicia, sabiduría, altruismo, caridad, etc., etc., sólo quien ha encontrado la clave maestra de la muerte, o sea, de la muerte del Ego “ese ha encontrado la vida” pues puede darse el lujo de aniquilar de sí mismo los pecados capitales. Quien ha encontrado la muerte del ego vivirá, pues podrá recibir a Cristo. Cristo mora en el hombre libre; la libertad del hombre radica en no ser esclavo de las adyecciones, de las perversidades, de las maldades, de los honores de los celos, mentiras, venganzas, lujurias, auto-estimas, auto-consideraciones, temores, etc., etc., todas estas y millones de abominaciones más que llevamos adentro, son las que obstruyen la acción de nuestro auténtico Ser, y no permiten ni permitirán la venida del Cristo a nuestro corazón.
Ya hemos manifestado en el transcurrir del tema de este Cuaderno, que debemos desencadenar necesariamente, si aspiramos a la vida eterna, que es Vida Crística, una lucha interior para conquistar a nuestro propio Ser Cuando derrotamos y aniquilamos al Ego, nuestra Conciencia resplandecerá y obtendrá la Sabiduría Crística, esto es conocido como la Salvación en el cristianismo, la Liberación para el budismo. Este es el esquema general que presenta este versículo del Evangelio de Felipe. Al mismo tiempo Felipe nos manifiesta en este versículo una filosofía de la muerte. Esto nos hace recordar a los Aztecas y Mayas, que reverenciaron profundamente a la “madre vida” y a la “madre muerte”; los Aztecas representaron así la una estrechamente unida a la otra. Los hindúes adoraron a Shiva como una fuerza cósmica de doble aspecto: el creador y el destructor. Esto es semejante a lo que dice Felipe: “Pero quien ha creído a la verdad, éste ha encontrado la vida y está en peligro de morir”.
> “Antes que Cristo llegara, no había pan en el mundo. Como el paraíso, el lugar donde Adán moraba, también el mundo poseía a muchos árboles que servían como alimento a los animales. Este no tenía grano para alimentar el hombre. El hombre se nutría como los animales. Mas cuando llegó el Cristo el hombre perfecto, El trajo pan del cielo, para que el hombre se alimentara de alimento humano”.
Los primitivos cristianos manifestaban que Cristo es “pan candeal”, Pablo de Tarso en una de sus epístolas dice “Cristo está en nuestra simiente”. El pan es creado con la simiente del trigo, y el Cristo nace en el corazón del hombre gracias a la simiente humana. Por eso El nos habló del Nacimiento Segundo. Pablo nos dice “primero es el nacimiento terrenal” y así obtenemos un cuerpo terrenal; luego con nuestra propia simiente creamos lo que Pablo llamó Cuerpos Celestiales; por eso dice: “primero son los cuerpos terrenales luego los Celestiales”. Los cuerpos terrenales son creados a través de la simiente de nuestros padres, mas los Cuerpos Celestiales, nacen de nuestra propia simiente, pero con un procedimiento que el Gnosticismo universal ha dado a conocer que consiste: “Conexión del Lingain Yoni sin eyacular el “Ens Seminis”. Sólo con el Nacimiento Segundo habrá pan en nuestro mundo interior. El Nacimiento Segundo nos convierte en Hombres reales. Antes del Nacimiento Segundo, somos lo que dice Felipe, animales. Y somos “animales” porque nos nutrimos como animales; si uno no se alimenta con granos de trigos, somos animales. El Cristo, el Hombre Perfecto como su Padre que está en los cielos, como quiera que está formado de trigo, que es el simbolismo, que en el Medio Oriente se le dio al “Ens Seminis”, El nos alimentará con ese pan de trigo. Este es el pan “para que el hombre se alimente de alimento humano”.

Si hacemos un estudio bio-químico al “semen” venimos a descubrir que éste está constituido de potentes fuerzas como el bio-potasio, bio-sodio, bio-magnesio, bio-calcio, bio-hierro, bio-fósforo, vitaminas, minerales, zinc, etc., etc., que son un verdadero “alimento humano”; ¿y qué sucedería si alguien se alimentara de ese alimento? Pero, ¿c6mo podemos alimentamos de ese alimento? Utilizando la clave de la transmutación sexual. Transmutación significa que una sustancia se transforma en otra más sutil. Mediante la conexión sexual entre varón y mujer, refrenando la eyaculación del “Ens Seminis”, transformamos el Esperma en energía creadora, y con esa energía creadora fabricamos los Cuerpos Celestiales. Esta energía es “el pan del cielo” que nos da el Cristo pues El está en nuestra simiente. Así, pues, esa sustancia seminal que no tiene el mínimo valor para los “animales”, encierra un gran Misterio, una gran Verdad; El Cristo Intimo de cada uno de nosotros- El es el alimento que nuestro Padre Interior nos ha dado; El es su único Hijo sin el cual no podemos salvamos, pues en esa sustancia está latente el Hijo del Hombre.
> “En este mundo quien viste los hábitos es más precioso que los hábitos mismos.
Mas, en el reino de los cielos, los hábitos son más preciosos que aquel que los ha vestido con aguay fuego. Estos purifican el lugar entero”.
El primer milagro que hizo Jesús fue “transmutar el agua en vino”; éste es el primer milagro que tiene que realizar un verdadero cristiano; por ahí se entra en la Senda del Cristo. Este milagro lo hizo Jesús en una boda. Es también muy cierto que dentro del matrimonio, a través del contacto sexual se transmuta el agua en vino; o sea, el agua que es el “Ens Seminis”, se transmuta en vino o luz. El Suprasexo es el camino. Jesús de Nazareth al abrir el camino Crístico públicamente para toda la humanidad empezó por enseñamos la transmutación sexual. El Cristo Jesús, representó en carne y hueso todo el Drama Cósmico, el cual se inicia con la transmutación sexual. Con el Suprasexo nos convertimos en cristianos. Cuando los cónyuges se levantan al estado cristiano, sólo entonces pueden gozar de las delicias del amor verdadero. Este es el secreto de los secretos del cristianismo puro, con este secreto se fabrican los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser: Astral, Mental y Causal que constituyen los hábitos de los que trata esta cita de Felipe apóstol, que hay que vestir “con agua y fuego, esto es, con “Ens Seminis”y espíritu.
Con el sano propósito de iluminar aún más lo expresado por Felipe, recordemos la parábola de la Fiesta de Bodas “El Reino de los cielos es semejante a un rey que hizo una fiesta de bodas a su hijo y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas estos no quisieron venm Volvió a enviar otros siervos diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida, mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto, venid a las bodas. Mas ellos sin hacer caso se fueron, uno a sus labranzas, y otros a sus negocios. Y otros tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. Al oírlo, el rey, se enojó y enviando a sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas y quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos: las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos. Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamado a las bodas a cuanto halléis y saliendo los siervos por los caminos juntaron a todos los que hallaron juntamente buenos y malos; y las bodas fueron llenas de convidados. Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de bodas. Y dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de bodas? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera, allá será el llanto y el crujir de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”.
El Cristo a todos nos invita a su fiesta de bodas, es decir, a transmutar el “Ens Seminis” en energía, pero como ‘agente anda ocupada en la vida mecánica, no les interesa cumplir con esa orden Crística. Otros no vienen ala fiesta de boda porque con las cosas externas: dinem, honores, posiciones sociales y económicas se sienten bien vestidos, ellos se sienten “más preciosos que los hábitos mismos”. Pero hay muy pocos que fabrican esos bellísimos hábitos, “estos hábitos son más preciosos que aquel que los ha vestido”. Así es como entran al reino y “purifican el lugar íntimo”...
“Tres mujeres caminaban siempre con el Señor: María su madre, la hermana de ella y la Magdalena, la cual es llamada su compañera. María en realidad, es hermana, madreycónyuge de El”.
La Madre del Salvador es llamada en las distintas culturas que en el mundo se han desarrollado con miles de nombres como Maria, Venus, Heva, isis, Sophía, Achamoth, Paravati, lima, Rea, Tonantzin, insoberta, Maía, Maha Sara-Swati, Kundalini, etc., etc. Los orientales dicen que sin ella, la Madre Adorable, sería a todas luces algo más que imposible la Auto-realización del Ser intimo. Mas, sin embargo, ella tiene tres aspectos luminosos. Dicho está que cada viviente tiene su propia Madre Divina Particular. Seria absolutamente imposible alcanzar la Íntima Salvación o Liberación final si cometiéramos el crimen de olvidarnos de nuestra Divina Madre María, Isis, Kundalini, etc.
Es necesario aclarar, que “madre” es un término que no sólo es aplicable a la madre camal, sino que también está indicando a la “materia prima” de la Alquimia Sexual que es el “Ens Seminis”, que es la raíz y origen de los nacidos según la carne y de los nacidos por segunda vez, y además también es aplicable a la propia esposa sacerdotisa del practicante del Suprasexo. Según la mitología egipcia, Isis era, ala vez, esposa, madre y hermana de Osiris. Y esto está aclarado en esta cita del Evangelio de Felipe. Así que Maña Magdalena, la esposa sacerdotisa de Jesús de Nazareth, es también presentada por Felipe, como su “Madre”, porque el varón-sacerdote, se gesta como Cristo, entrando cada día, en el vientre de su esposa. Esto es, nace como Cristo, gracias a su esposa. De ahí el por qué sea Hijo de su esposa, o sea, su “Madre”. De esta manen queda muy claro aquel pasaje bíblico de Nicodemo, cuando decía: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Jesús el Cristo “nació por segunda vez” del vientre de su “madre”, o sea, de su esposa sacerdotisa, y nació por primera vez del vientre de su madre carnal.
Nuestra Divina Madre es la autora de nuestros días, la verdadera artífice de nuestro cuerpo físico. Es ella la que en el laboratorio humano junté al óvulo con el zoospermo para que surgiera nuestra vida. Es ella la creadora de la célula germinal con todos sus cromosomas. Sin ella no se hubieran multiplicado las células del embrión, ni formado los órganos. Este y un sin número de motivos más, nos permiten entregamos humildemente a nuestra Madre Natura.
El Gnosticismo Universal nos enseña que cada criatura tiene su propia Madre Divina Particular; por ello es muy importante despertar la Conciencia para conocer la nuestra. Nuestros esfuerzos en el Nacimiento Segundo y en la Aniquilación del Ego son inútiles y el fracaso es inevitable si nos olvidamos de Ella. La Madre Divina Particular de cada uno de nosotros, aniquila toda la legión de “Yoes”, todo ese conjunto de entidades tenebrosas que personifican nuestros defectos de tipo psicológico y que constituyen el Ego. En la mitología griega aquel mito que dice que Venus (la madre Divina Kundalini), rogándole a Vulcano (el Espíritu Santo) por su hijo Eneas, enseña la clave de la Auto-realización intima.
> “Aquel que es generado por el Espíritu y está extraviado, se extravía también por causa de él. El fuego, de hecho por causa de un único soplo se enciende y se apaga”.
Heráclito, el gran filósofo dijo: El mundo forma una unidad por si mismo y no ha sido creado por ningún Dios, ni por ningún hombre, sino que ha sido, es y será eternamente un fuego vivo que se enciende y se apaga con arrego a las “leyes”. El fuego que menciona Heráclito es el INRI de nosotros, los cristianos; los japoneses lo llaman Zen, los chinos TAO; los Aztecas, Quetzalcoatl; los griegos, Demiurgo; los romanos, Júpiter Tonante. El Espíritu Universal de vida es el Fuego de Heráclito, es Dios, pero ese Dios no es ese ídolo mental que con barbas hasta el ombligo está sentado allá arriba en un trono de tiranía lanzando rayos y centellas contra este pobre hormiguero humano. Por ello Heráclito dice “no ha sido creado por ningún Dios”, él quiere decir, no por el concepto que se tiene de Dios, sino por lo que es realmente Dios: Fuego. Incuestionablemente, tratar de descubrir la naturaleza y la esencia del Fuego es tratar de descubrir a Dios, cuya presencia real siempre se ha revelado bajo la apariencia Ignea. La zarza ardiente (Éxodo 3:2) y el incendio del Sinaí a raíz del otorgamiento del decálogo (Éxodo 19:18), son dos manifestaciones por las que Dios se apareció a Moisés. Bajo la figura de un Ser de Jaspe y Sardónico de color de llama, sentado en su Trono incandescente y fulgurante San Juan describe al dueño del Universo (Apocalipsis 4: 3-5). “Nuestro Dios es un fuego devorador”, escribe San Pablo en su Epístola a los Hebreos.
Este texto de Felipe nos invita a percibir al Fuego como un elemento que puede transformarnos, pues el Fuego es INRI, que es el Fuego Crístico con el cual podemos quemar realmente a todos los agregados psíquicos: Ira, orgullo, envidia, amor propio, rencor, odio, mentira, etc., etc. ¿Qué es lo que ha3’ encerrado dentro de los agregados psíquicos que han sido quemados. ¿Qué queda? El Fuego; la Conciencia es Fuego; el Fuego que crepita, el Fuego que chisporrotea. Cuando la Conciencia está atrapada por los agregados psicológicos, nuestro Fuego se apaga; pero INRI, que es el Fuego, puede renovarnos; por lo tanto, nuestra liberación no es posible fuera del Fuego. Sólo trabajando con el Fuego podríamos nosotros conseguir la Salvación. Sólo con el Fuego podemos eliminar el “Yo” pluralizado en los cinco centros: Intelectual, Emocional, Motor, Instintivo y Sexual. Ese Fuego que nos transforma es Eros, que es Fuego Sexual que emana de la Mónada, y la Mónada a su vez recibe el Fuego del Logos. Cuando no derramamos el “Ens Seminis”, ese Fuego no se pierde, permanece incólume. Pero sise derrama el semen, ese Fuego erótico se escapa, se pierde, entonces. ¿Con qué Fuego vamos a eliminar el Ego para transformarnos. Así pues, sin el Espíritu, que es el Fuego andamos extraviados.
)- “Cuando Eva aún se encontraba en Adán, la muerte no existía. Separándose de él, la muerte comenzó a existir. Si ella entrara nuevamente en él y éste se la tomara en si, la muerte desaparecería”.
La fuerza creadora de la energía sexual fluye del mundo espiritual hacía el material y quien quiera unirse en verdadero matrimonio perfecto tiene que cambiar ese movimiento y hacer retornar dichas energías creadoras hacia adentro y hacia arriba. Esto sólo es posible con la transmutación sexual, esto quiere decir que cuando el hombre y la mujer no habían caído en la generación animal, o sea, cuando se unían en matrimonio para practicar la transmutación sexual, unión del phalo-útero sin eyacular el “Ens Seminis”, Ely Ella, estaban uno dentro del otro, los dos eran una sola carne. Mas cuando cometimos el crimen de eyacular las secreciones sexuales, se separaron los dos Eternos Principios; Masculinos y Femenino, se divorciaron y cayó sobre nosotros la desgracia: La muerte del matrimonio. Hoy el matrimonio es un acto que no tiene gran trascendencia; yen la actualidad las gentes se casan hoy y al día siguiente se divorcian; para luego “dizque” casarse nuevamente y luego volverse a divorciar y así repetir esta situación muchas veces Esto quiere decir que la fornicación, que es eliminar el “Ens Seminis”, ha prostituido el Matrimonio, pues lo ha convertido en un medio para que las parejas se degeneren, se alejen del Padre Intimo y luego viene el fracaso absoluto de sus almas y se hunden en la Muerte Segunda.
Pero lo más doloroso es quela humanidad, en sí, las parejas humanas, no tienen quien les oriente en esta cuestión, pues los que deciden ser sacerdotes y pastores para desempeñar esta misión nada saben sobre este delito, pero lo peor es que ignoran que ignoran. En el mundo científico a las distintas combinaciones de materia y energía que producen cambios de estructura se les llama fenómenos químicos; en esoterismo se les denominan transmutaciones. La clave fundamental de la transmutación sexual es la Suprasexualidad; mediante este proceso obtenemos el intercambio magnético que se prodiga la pareja, así puede liberarse un tipo especifico de energía proveniente de tales secreciones a la que podemos denominar Fuego Sexual. De acuerdo a la Teoría Einsteiniana, es obvio que el “Enss Seminis” puede transformarse en energía. Únicamente se requiere de un poderoso impulso consciente que impida el derrame seminal pero que lo haga vibrar intensamente en nuestro interior. El poder que libera el refrenar el deseo bestial durante la práctica del Suprasexo permite esta transformación. Esta genera poder; ese es el mismo poder que hace que el mundo gire sobre su eje, que crezcan las cosechas o que explote una bomba atómica: reunión de polos separados. Cuando se produce la unión entre masculino y femenino, la pareja suministra un conducto para la fuerza cósmica divinal, que fluye a través de ellos hacia el plano humano con tremendo poder y si se refrena el deseo sexual, las secreciones sexuales tanto del varón como de la mujer, se transforman en energía con ese poder.
> “Hay dos árboles en el paraíso: el uno genera animales, el otro hombres. Adán comió del árbol que genera animales y, transformado en animal, generó animales. Por eso son venerados animales similares a Adán. El árbol del cual Adán comió el fruto, es el árbol de los animales. De esta manera se transformaron en animales aquellos que comieron el fruto del árbol de los animales. Frutos del género produjeron los hombres animales, los cuajes adoraron al hombre animal. Dios ha formado al hombre y los hombres adoran a Dios”.
El hombre y la mujer nacieron para amarse: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse a su mujer, y serán una sola carne”. El hombre y la mujer se amaban en el paraíso porque aún no habían comido del fruto prohibido “delicioso” a la vista y agradable al paladar”. Ese fruto prohibido es el sexo, pero cuando se eyacula el esperma sagrado y la mujer pierde sus secreciones sexuales durante el orgasmo. Antes de que el varón y la mujer se enviciaran con el espasmo ye1 orgasmo, en el Edén se gozaba de las delicias del amor. Pero cuando comieron del árbol que genera animales, fueron expulsados del paraíso. Pero, ¿cuál es ese árbol que genera animales? Es el mismo sexo pero utilizado para la foinicación, el adulterio y toda clase de aberraciones sexuales. “Adán comió del árbol que genera animales”. dice el versículo de Felipe. Si un sujeto eyacula su semen es un “animal”; nosotros hablamos de “animales intelectuales” o “homúnculos racionales” o “bípedos tricentrados”. Sólo los animales pueden eyacular el semen. Tanto los animales racionales o intelectuales como los animales irracionales eyaculan su simiente y lo hacen precisamente porque son animales. Un Hombre Real en el sentido exacto y estricto de la palabra no derraman el semen jamás. precisamente, porque es Hombre auténtico. Físicamente, el Hombre y el animal intelectual se parecen, pero psicológicamente y son tan diferentes porque en verdad son dos reinos opuestos.
Enseñar a transmutar las fuerzas sexuales de la animalidad humana en Fuerzas Divinas Cristicas, es parte de las Enseñanzas del Gran Kabir Jesús de Nazareth. El Hombre y la mujer regresarán al Edén unidos por el divino uso natural de los sexos. El amor nos convierte en Hombres. Pero el “animal intelectual” falsamente llamado Hombre, adora el fruto de los animales que es la eyaculación del semen. Dígale, amable lector(a), a un “animal intelectual” que abandone el vicio de la eyaculación seminal y verá cómo se lanzará furibundo contra usted, lo maltratarán con palabras grotescas; pero los que pertenecen a las sectas religiosas organizadas son todavía peores puesto que éstos han hecho de la fornicación una religión, esos equivocados sinceros hasta se dan ínfulas de corregir los versículos bíblicos que condenan la abominación de eyacular el semen. Más ellos, como animales intelectuales defienden la posición de los animales. Cuando por el Suprasexo, por el contacto amoroso entre esposos se transmuta el semen en energía electromagnética, entonces se despiertan poderes divinales que nos convierten en Hombres Verdaderos. Indubitablemente, las secretas Enseñanzas Cristianas, como ésta que nos entrega Felipe, eran comunes a todos los pueblos de la más remota antigüedad. Infortunadamente, las gentes no saben de estas cosas. Las gentes sólo se preocupan por conseguir dinero y más dinero. Así es la pobre humanidad doliente.
‘“El crisma es superior al bautismo. Es por el crisma que fuimos llamados cristianos, no por el bautismo. También Cristo ha sido llamado así a causa del crisma. El Padre, en efecto ungió al Hijo; luego el Hijo ungió a los apóstoles y los apóstoles nos ungieron a nosotros. Quien ha sido ungido posee todo: posee la resurrección, la luz, la cruz, el Espíritu Santo. El Padre le ha dado esto en la cámara nupcial; él lo ha recibido”.
¿Cuál es el Misterio de la Cámara Nupcial? Es la unión sexual del hombre y la mujer de manera inmaculada y pura. Esta unión está desprovista de pensamientos mundanos y pasionarios, desprovista de la unión meramente animal, desprovista de la eyaculación de la Entidad del semen; esta unión realizada de esta forma lleva a la pareja de enamorados al éxtasis inefable que le permiten conectarse con las partes más elevadas del Ser y conquistar el reino de los cielos. Es en esa Cámara Nupcial donde hemos sido ungidos con el aceite sagrado para obtener la resurrección, la Luz que es la Conciencia despierta, la Cruz que es la unión sexual en Matrimonio Perfecto, es decir, renunciando al espasmo y al orgasmo para encamar al Espíritu Santo, que es el Fuego del Amor.
Este sublime misterio jamás fue enseñado públicamente; sólo fue entregado de Maestro a discípulo y de la manera más reservada Es por eso que el Maestro Jesús se expresaba para el vulgo en parábolas para aquel que tuviera entendimiento, entendiera, pero, con los suyos, con sus más allegados, con sus amados discípulos, hablaba abiertamente. La Gnosis del cristianismo primitivo, ha sido uno de los secretos más celosamente guardados. Otros, aún conociéndola, la han ocultado y hasta desvirtuado maliciosamente con el fin de perpetuar la ignorancia abominable y no permitir la entrada al conocimiento ni siquiera a los pocos. Las claves de la Gnosis, entre las cuajes está “El Misterio de la Cámara Nupcial” fueron por primera vez develadas públicamente por el V. M. Samael Aun Weor desde el año 1950 en adelante, en más de ochenta obras escritas y traducidas ya a varios idiomas. El V, M. Samael Aun Weor está cumpliendo una gigantesca misión, cual es la de rasgar el velo del Santuario, el único velo que faltaba por rasgar del Esoterismo Cristico, aquel que cubría la parte sexual del Salvador. Este era el único que faltaba por quitar para que el Mensaje del Cristo quedara desnudo. En realidad, nuestros lectores podrán encontrar en las obras del V. M. Samael Aun Weor, entre otras, “El Matrimonio Perfecto”, “El Misterio del Áureo Florece?’, “Las Tres Montañas”, “El Parsifal Develado”, una sabiduría trascendental, que muestra ampliamente los Misterios Sexuales de la Cámara Nupcial.
Derramar el licor seminal y embriagarse con el placer bestial que produce el orgasmo está prohibido en la unión sexual de la pareja Gnóstica-cristiana, pues es bien sabido que el descargue seminal produce un corto-circuito en el universo psicológico de los cónyuges que los sumirá en tinieblas, rebajándolos a la condición de simples animales. Esto se alegorizó sabiamente con la “fruta prohibida” del “Arbol de la ciencia del bien y del mal”. Pablo de Tarso conocía muy bien la pureza del Sacramento del Amor, por eso dijo: “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla, pero a los fornicarios y a los adúlteros losjuzgará Dios”.
> “Quien posee la Gnosis de la Verdad es libre. Quien es libre no peca. Quien comete pecado es esclavo del pecado. La madre es la Verdad; la Gnosis es el vínculo de (a Unión. Aquellos a los cuales no les es permitido pecar, son llamados libres del mundo. La Gnosis de la Verdad eleva a los corazones de aquellos a quienes no es permitido pecar, es decir, los hace libres y los eleva sobre todo el lugar (este mundo). Mas el amor edifica. Ahora, quien se ha hecho libre mediante la Gnosis es esclavo por amor de quien aún no ha podido elevarse hacia la libertad de la Gnosis. Luego éste los hace capaces de eso, porque ellos permiten a ellos liberarse. El amor no quita aada. ¿Y cómo podría quitarse algo, cuando todo es suyo? Ello no dice: “Esto es mío o “aquello es mío”, sino simplemente: “Es tuyo”.
El término Gnosis es griego, “palabra que suele traducirse como conocimiento. Porque del mismo modo que a aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad única se les denomina “agnósticos” (literalmente que no conocen), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se les llama “gnósticas” (“conocedoras”). Pero Gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo (“él conoce o sabe matemáticas”) y el conocimiento a través de la observación (de sí) o la experiencia (directa) (“él me conoce), que es la Gnosis. Tal como la utilizan los Gnósticos, podríamos traducirla por “intuición”, porque Gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo (calo psicológico). Y conocerse a uno mismo, es conocer la naturaleza y el destino humano. Según el maestro Gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el Gnóstico es aquel que ha llegado a entender “quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos.., hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento”. Sin embargo, conocerse a sí mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la Gnosis”.
“Otro maestro Gnóstico, Monoimo, dice: “Abandonad la búsqueda de Dios y la Creación y otros asuntos de parecida índole. Buscadle tomando a vosotros mismos como punto de partida. Averiguad quién hay dentro de vosotros que se adueña de todo y dice: “mi Dios, mi mente, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo”. Averiguad las fuentes del pensar, del gozo, del amor, del odio... Si investigáis cuidadosamente estas cuestiones, la encontraréis en vosotros mismos” (Los Evangelios Gnósticos. Dra. Elaine Pagels. Editorial Crítica, Grupo editorial Grijalbo. Barcelona).
La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la Conciencia, una filosofia perenne y universal, es el conocimiento iluminado de los Misterios Divinos reservados a una élite. El Auto-conocimiento se logra a través de la Observación de sí. Para alcanzar la Auto-Gnosis necesitamos destruir el “Yo”, el Ego animal; eliminado el Ego, el inconsciente, el subconsciente, el infraconsciente queda reducido a polvareda cósmica quedando en nosotros sólo el Ser. El Ser no tiene que ver con el intelectualismo.
> “Cada planta que no ha sido plantada por mi Padre en los cielos, será arrancada. Aquellos separados serán reunidos y llenados (perfeccionados). Quien entre en la Cámara Nupcial encenderá la luz. Ellos no generarán así como sucede en los matrimonios, que no vemos porque suceden en la noche. La luz arde en la noche y se apaga. Mas los misterios del matrimonio (celeste) se cumplen de día y a la luz. Sea tal día su luz no llegue al deseo”.
La unión del Lingam masculino con el Yoni Femenino forma la cruz del matrimonio. Ahí está todo el poder y la fuerza de la redención. El Sacramento de la Cámara Nupcial es la Alquimia Sexual, donde se subliman las secreciones sexuales en energía creadora y ésta, a su vez, en Fuego, en Luz. Esta sublimación va creando en el interior de los cónyuges, lo que es conocido en el cristianismo primitivo como el “Niño de Oro” de la Alquimia; desarrollado hasta adquirir la estatura de Hombre-Cristo. A estas alturas, El y Ella no es más un cristiano, sino un Cristo, el Hijo de la Cámara Nupcial. Posteriormente podrán (El y/o Ella) pasar al Padre y ser uno con El.
Ahora se puede entender por qué el Cristo dijo: “... toma tu cruz cada día...”, porque el Salvador oficia el Santo Sacrificio en el Altar de su propia Esposa Sacerdotisa cada día y según lo enseña la Gnosis.
El Hijo del Hombre puede y debe nacer en el corazón del ser humano cuando éste se prepara debidamente. “Inútilmente habrá nacido Cristo en Belén, si no nace en nuestro corazón también”. En síntesis, Felipe, nos está indicando que sólo en el Sacramento de la Cámara Nupcial puede uno hacer propios al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, es decir, encarnarlos y conocerlos; los cuales se reciben en la “plenitud de la fuerza de la cruz, y así tomar a Cristo en nosotros”. Felipe nos enseña que el Sacramento del Bautismo es la imagen de la regeneración. El Sacramento de la unión sexual matrimonial puede engendrar en y dentro de cada uno de los cónyuges al Hijo del Hombre, al Cristo. Si bien es cierto que este Sacramento puede servir para la multiplicación de la especie humana a través del sistema de Kriyashakti, un método de Hombres para Hombres: “Conexión del phalo-útero sin eyacular el semen”, pues un espermazoide maduro puede escaparse y fecundar, también es bien cierto que en ese semen están los principios que pueden Cristificar al ser humano. No se llega al Padre si no es por medio del Cristo, y no se llega al Cristo, la Luz de Luces, si no es por medio del semen del Espíritu Santo. Por consiguiente asesinar o-eyacular el semen, es matar toda posibilidad de Auto-realización del Ser, en nosotros. Felipe llama Matrimonio Perfecto a “las Bodas Inmaculadas”, para diferenciarlas de las “Bodas Inmundas”, donde en la unión Sexual se derrama del semen...


EVANGELIO DE LA VERDAD


Los estudiosos estiman que este Evangelio fue escrito a mediados del siglo JI. Se le atribuye al maestro Gnóstico Valentín. La temática gira en tomo a una humanidad caída pero que puede “lavar” su situación gracias al conocimiento revelado por Cristo (esto es, la Auto-Gnosis). La Auto-Gnosis es la salida del género humano para trascender los estados de ignominia en que encuentra.
“Este es el Evangelio del Único que es buscado, que fue revelado a aquellos que son perfectos por las misericordias del Padre: el misterio escondido, Jesús, el Cristo. Con El: iluminé a los que estaban en la oscuridad. De fuera del olvido los iluminé, les mostró un camino. Y el camino es la Verdad que El les ensenó”.
Todo el mundo quiere opinar sobre la Verdad, pero la Verdad nada tiene que ver con las opiniones. La Verdad es algo que debemos experimentar en ausencia de los razonamientos. Ella no pertenece al tiempo. Ella nada tiene que ver con las ideas que nosotros tengamos en la mente, pues la Verdad no es de lamente. Algunas personas tienen sobre la Verdad una idea y otras, otra; y cada cual tiene sus propias ideas sobre la Verdad; pero la Verdad nada tiene que ver con las ideas, es radicalmente diferente a todas las ideas. Nosotros necesitamos transformarnos radicalmente y sólo la Verdad puede transformarnos. La Verdad nada tiene que ver con las creencias ni tampoco con las incredulidad, la negación y el escepticismo. Creer en Dios no significa haber experimentado eso que es Dios. La Verdad es algo muy paradójico: El que la sabe no la dice y el que la dice no la sabe, por eso cuando Pilatos le preguntó a Jesús, ¿qué es la Verdad? El Maestro guardó silencio; y cuando al Budha le hicieron la misma preguntó, dio la espalda y se marchó. La Verdad es el camino que vino a enseñarnos Jesús el Cristo. Por eso el Gnosticismo dice que sólo existe una sola religión y ésta es la Verdad.
El Evangelio de la Verdad dice que éste fue “revelado a aquellos que son perfectos”; el Gran Kabjr Jesús enseñé en la Tierra Santa la Doctrina del Salvador de cada uno de nosotros, de nuestro Salvador Interior Profundo. El Gran Kabir Jesús dijo: “He venido a enseñar la doctrina de la Salvación, pero son ustedes los que tienen que Salvarse”. Cuando uno lee las Epístolas de Pablo el Apóstol, con sorpresa puede uno verificar por sí mismo que rara vez menciona a Jesús, al Kabir o al Cristo histórico; siempre alude a un Cristo Intimo. Obviamente, Jesús viene de la palabra hebrea Jeshúa que significa Salvador. El es el Salvador que buscamos dentro de sí mismos. El siempre va en brazos de su madre; es el mismo Horus entre los egipcios en brazos de Isis. Urge saber en nombre de la verdad, que Cristo no es alguien meramente histórico; las gentes están acostumbrados a pensar en Cristo, como un personaje histórico que existiera hace 2007 años. Tal concepto resulta equivocado, porque el Cristo no es del tiempo. El Cristo es Atemporal! El Cristo se desenvuelve de instante en instante, de momento en momento. Tenemos que aprender a ver a Jesús de Nazareth, como ese Hombre que por amor a esta humanidad doliente tuvo el valor de entregamos el Drama Cósmico, que se encuentra en los Cuatro Evangelios Bíblicos, para que todo el que quisiera salvarse practicara, viviera paso por paso ese Drama...
> “El error se encontró perturbado sin saber qué hacer, estaba apenado, lamentándose, afligiéndose porque nada sabía. Cuando el conocimiento se le acercó, esto significa la caída del error y de todas sus emanaciones, el error quedó vacío sin tener nada dentro”.
Entre los antiguos egipcios el error, el pecado, el “Yo” de la Psicología Experimental era representado bajo la figura de Seth y sus confederados. Este era el Dios de la enfermedad, la tormenta, la confusión. Asesino del grande y buen Dios Osiris; en nuestro caso ese pecado ha asesinado a nuestro Dios Intimo. Seth está dentro de cada uno de nosotros. Seth son las tinieblas de nuestra psiquis, es el impío que con el auxilio de sus cómplices asesina a nuestro Dios “In Abscondito”; ahora él se encuentra usurpando su trono. El error es el Ego o los “Yoes”, que es la “viva personificación de los defectos psicológicos que nos caracterizan”; nuestros errores psicológicos han fraccionado nuestra Conciencia y obstruyen la expresión del Ser, adueñándose de casi todos nuestros procesos psicológicos. En cada uno de nosotros el infame Seth ysus ejércitos usurpan impunemente el poder del Ser, así es como los procesos psíquicos negativos reinan en nuestra vida, dominan nuestro propio espacio psicológico. El “Papiro Dramático del Rumeseum” (1800 a.C), es un documento invaluable, una especie de guión o libreto para una representación teatral de índole religiosa, basada en el mito de Osiris y Seth.
Seth, nuestros pecados, son nuestros propias pasiones, ambiciones, violencias, celos, rencores, venganzas, odios, lujurias, aberraciones, etc., etc., en suma el Ego pluralizado que está dentro de cada uno de nosotros. Ellos asesinan y descuartizan las facultades, las virtudes, los poderes del Ser. El Ego son entidades malignas que atacan a todos los seres humanos y son enemigos declarados de nuestro Ser. Su aspecto es variado: los hay soldados, mujeres, gigantes, obesos, enjutos, paralíticos, mudos, sirvientes, miserables, opulento, enanos, etc., etc., pero todos tieoen ea común el terror que inspira su presencia y lo maligno de su naturaleza. El Ramayana describe unos “Yoes” con forma de mujeres, y dice:”.., vio algunas deformes de rostro áspero y de tez negra y curtida. Irascibles, pendencieras, llevaban en la mano martillos, mazas y picas de hierro. Tenían la faz y las manos untadas de grasas, y todos los miembros sucios de carne y sangre”.
Pero, ¿qué hacer con el error? En Gnosis, ¿qué le espera al error? Para el estudiante Gnóstico, que es aquel que se conoce a sí mismo, la suerte que le espera al Ego, al error es su desintegración, su eliminación, su aniquilación, su decapitación; todos estos términos implican destrucción y muerte. Toda transformación efectiva y profunda de nuestra psiquis exige la muerte previa de todos esos errores psicológicos, así de esta manera “el error quedará vacío sin tener nada dentro”. Así como el grano debe morir para que la planta pueda nacer de él, así como antes de la primavera está el invierno, así también en lo que respecta a nosotros, primero debe morir el “Yo”, el error, para que nazca en nosotros, la Luz, la Verdad, la Conciencia.
> “Preocupaos de vosotros mismos; no os preocupéis de las otras cosas que habéis echado de vosotros mismos. No regreséis a lo que vomitasteis para coméroslo. No seáis gusano, porque ya habéis rechazado serlo”.
La hora presente es gravísima para la humanidad y hay que hablar claro y recio en estos momentos en que todas las religiones, sectas, escuelas, logias, creencias, órdenes, clanes, partidos políticos y naciones viven en lucha terrible buscando su propia supervivencia. Es la hora del Ser o del No Ser de la filosofía. Este es un instante decisivo para la humanidad; por lo tanto, nos toca hablar con claridad para poder prestar ayuda inmediata a los que quieren hacerse asistentes a la sala de la Sabiduría Divina. Este Cuaderno ha sido escrito para los pocos; decimos para los pocos, porque los muchos ni lo aceptan nilo comprenden, ni lo quieren. El Matrimonio Perfecto y el Cristo Intimo constituyen la SJNTESIS de todas las religiones, escuelas esotéricas, órdenes, sectas, logias, etc. Es lástima de verdad, q,ue tantos sujetos que durante el transcurrir de su existencia encontraron la SINTESIS PRACTICA, pero luego, por miedo, por orgullo m5stico, sabihondeces, engreimiento, incomprensión, etc., se hayan salido de ella para caer ene1 intrincado laberinto de las teorías. El Evangelio de la Verdad nos invita a eliminar a nuestros erros, para no quedar convertidos en estatua de sal como la esposa de Lot; nos amonesta no regresar a nuestras andanzas perversas, a nuestros problemas, sufrimientos, amarguras, etc.
Si usted, por ejemplo, está practicando la Suprasexualidad, o sea la “conexión sexual con su cónyuge y no eyacula el semen”, y si ha hecho esta práctica durante días, meses, años, no vaya a cometer el exabrupto de fornicar, ¿para qué? Sí ya con esta práctica ha saboreado las mieles del amor divinal. ¿Para qué va a regresar a lo que ha vomitado para comérselo? Cometería el error más grave de su existencia si usted regresa a la desgracia de la fornicación, a la eyaculación de sus secreciones. Si usted se está Auto-observando y a través de este Trabajo psicológico intencional va descubriendo sus errores psicológicos, pero si por algún temor, pereza o cosas por el estilo, regresa a las andanzas de no observarse a sí mismo, entonces regresará a la polilla, al gusano que ha rechazado ser. Así pues, al tomar este Trabajo Psicológico Gnóstico y al estar llevándolo acabo, ¿por qué lo va a paralizar?
Por lo general, la gran mayoría de estudiantes que detienen su Trabajo de Suprasexualidad y Aniquilación del Ego, se debe a unos genocidas que se llaman “mete miedos”. Estos criminales contra la humanidad dicen a la gente en libros impresos o en sus sermones, que la Suprasexualidad, es peligrosa. Los propagadores de “mete-miedos” contra el Suprasexo son peores que los criminales de guerra; éstos últimos cometieron crímenes contra las personas, pero los propagadores de “mete-miedos” pseudos-místicos cometen crímenes contra el Alma. Quien no practica el Suprasexo no puede encamar el Alma; quien no practica Suprasexualidad se queda sin Alma, pierde su Alma. Esas afirmaciones de los asesinos de Alma de que el Suprasexo es peligroso son falsas, porque con esta práctica logramos la Salvación final.



EVANGELIO DE LOS EGIPCIOS



Se estima que es un tratado teológico completo y se le atribuye a la escuela Gnóstica de los Sethitas. Este Evangelio aparece en dos versiones en los manuscrito de Nag Hanunadi. Su temática está relacionada con la cosmogonia, caída del hombre terrenal, redención, consumación, fórmulas mágicas de preservación contra los poderes negativos...
el eón de los eones, el que se creó a sí mismo, auto engendrado, auto protector, ajeno, el realmente verdadero eón. Tres poderes vinieron de él; son el Padre, In Madre y el Hijo. Del silencio vivo que vino del Padre incorruptible. Estos vinieron del silencio del Padre desconocido”.
El eón de los eones es el Sagrado Sol Abstracto. Él es el Ser de todos los seres. Él es lo que Es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será. El se expresa como movimiento y reposo abstracto absoluto; El es la causa del espíritu y de la materia, pero no es ni uno ni la otra. El Absoluto está más allá de lamente, y ésta no puede comprenderlo por lo que nos toca es intuir su naturaleza. El Absoluto está más allá de la vida condicionada, más allá de lo que es relativo; y no guarda concordancia alguna con nuestros conceptos. En el Absoluto está nuestra legítima existencia. El Absoluto no es un Dios ni tampoco un Individuo divino o humano; seria absurdo dar forma a lo que no tiene forma; sería un despropósito intentar antropomorfizar al espacio.
El Sagrado Sol Absoluto utiliza Tres Fuerzas para crear: La primera, la Fuerza Positiva; la segunda, la Negativa y la tercera la Neutra. Así es como el Uno se convierte en Tres; es necesario que aprendamos a conocer cómo se manifiestan esas Tres Fuerzas en cada uno de nosotros. Así vemos que a toda Fuerza Positiva se le opone siempre una Negativa. Observemos nosotros esto detenidamente: Cuando nos proponemos realizar alguna acción especial, un trabajo especial o ejecutar un programa definido podemos calcular la fuerza de resistencia, porque por naturaleza, el mundo provoca la resistencia y tal resistencia es el doble. Cuanto más gigantesca sea la empresa, más grande será la resistencia. Si aprendemos a calcular la resistencia, entonces podremos desarrollar también con éxito cualquier programa, ahí es donde está la capacidad del genio.
Para que haya una creación se necesita que las Tres Fuerzas que salen del eón de eones, hagan contacto, se concentren en un punto definido en el espacio. En el caso de crear nuestro universo interior, se necesita que el varón (fuerza positiva) y la mujer (fuerza negativa) se unan sexualmente y mediante un campo magnético especial, mediante una tercera fuerza que concilie las dos primeras pueda hacerse una creación. ¿Cuál es esa tercera fuerza en la pareja? La fuerza neutralizante, que es la fuerza sexual.
Todo universo que hay en el Sagrado Sol Absoluto, ha sido creado por las Tres Fuerzas Primarias. Y así como el Sagrado Sol Absoluto crea mediante estas Tres Fuerzas Primarias, así también cada uno de nosotros pan fabricar el cuerpo Astral, Mental y Causal debe proceder utilizando estas Tres Fuerzas durante la práctica el Suprasexo.
“Y el Diluvio vino como un ejemplo para la consumación del eón. Pero será enviado al mundo a causa de esta raza. Una conflagración vendrá sobre la tierra. Y la gracia estará con aquellos que pertenezcan a la raza. A causa de esta raza sucederán los hombres y las plagas, pero estas cosas sucederán a causa de la raza grande e incorruptible. A causa de esta raza, vendrán las tentaciones, un grupo falso de falsos profetas”
Dicen los Nahuas que los Hijos del Primer Sol fueron devorados por los tigres; que los Hijos del Segundo Sol fueron arrasados por los fuertes huracanes y se convirtieron en changos o monos; que los Hijos del Tercer Sol, perecieron por el Sol de Lluvia de Fuego y grandes terremotos y se transformaron en pájaros; que los Hijos del Cuarto Sol fueron tragados por Aguas y se convirtieron en peces. En esta parte del mito de los Nahuas sobre los Hijos del Cuarto Sol, hablan sobre el Diluvio. Incuestionablemente, la corteza geológica del planeta Tierra, está sometida a incesantes cambios geológicos. El eje de nuestro afligido mundo no ha permanecido siempre paralelo a sí mismo, como generalmente suponen los catedráticos de la geografía, sino que está sometido a una mudanza periódica, por virtud de la cual cambia de un modo extraordinario la posición de los Polos y del Ecuador al cabo de los siglos y ésto es algo que ya está demostrado. Esta revolución de los ejes de la tierra acarrea, a su vez, alteraciones profundísimas en la climatología, capaces de explicar, por sí solas y en forma contundente y definitiva, los fenómenos glaciarios, durante los cuales, vivieron ostensiblemente, los paises meridionales de Europa, y como hoy los Polos Norte y Sur durante muchos millares de años, mientras que las regiones árticas de Groenlandia, Norteamérica, Liberia, Spizberg, etc., han gozado siempre de una temperatura tropical, que hoy ha puesto hiera de duda la Paleontología.
La Antropología Gnóstica nos dice que en la transición de la Edad Terciaria a la Cuaternaria, es a la que hay que referir la catástrofe de la Atlántida y que es más comúnmente conocida por los científicos como Época Glaciaria, entonces el Polo Norte estaba situado en un punto más oriental de la línea Ecuatorial que pasa por el Océano Pacífico. El hielo del polar africano, obviamente, extendió su acción a un radio que, en ambos hemisferios, llegaba hasta las regiones situadas hoy en el grado 23 de latitud. La circunferencia trazada con este radio formaba claramente el círculo polar de aquella época. La acción glaciaria de nuestro Polo Ártico abarazaba, por tanto, en Africa, casi todo el continente, en Asia, el surdeste de Arabia y toda la zona occidental del continente lemúrico, hoy sumergida entre las procelosas aguas del Océano Indico. En Europa, la acción glacilaria del centro polar africano, en modo alguno transpasaba la parte oriental del Mediterráneo. Incuestionablemente, la catástrofe Atlante, que fue el Diluvio Universal, sobre el cual existe abundante documentación se debió a la desviación del Polo Instantáneo de rotación de la tierra.
Dicen las tradiciones que las gentes atlantes desesperadas por la inminente catástrofe, clamaron al gran Sacerdote Ramú, que es el Noé Bíblico, y decían: Ramú Sálvanos! Ramú apareció y les dijo: “Ya os lo había dicho, vosotros pereceréis con vuestras mujeres y vuestros esclavos y con vuestros hijos y si la futura raza (que somos nosotros) van a seguir el camino de vosotros, si van a seguir vuestro ejemplo, perecerán también”. Los Atlantes perecieron en el diluvio debido a que se degeneraron.
“El Evangelio de los Egipcios. El Libro Secreto, santo y escrito por Dios. Gracia, entendimiento, percepción, prudencia sean con aquel que lo ha escrito, Eugnostos el amado en el Espíritu la carne mi nombre es Gongessos y las luces que son compaik.ras mías caen la incorruptibilidad, Jesucristo, hijo de Dios, Salvador Ijzys. Este es el Santo libro del Espíritu grande e invisible escrito por Dios .Amen. El Santo libro del Espíritu grande e invisible. Amén”.
Los libros Sagrados han sido escritos entre el crepitar del Fuego. El Apocalipsis que es el libro con el que se guían los cristianos, está escrito con carbones encendidos. El chisporrotear del Fuego se encuentra en cada versículo apocalíptico. Los cuatro Evangelios han sido escritos con Fuego. El Antiguo Testamento también ha sido escrito con Fuego, el crepitar incesante de las Llamas. Así como el Evangelio de los Egipcios dice que fue escrito por Dios, que quiere decir, Fuego, el Evangelio Gnóstico que se encuentra entregando el V. M. Samael Aun Weor, es ígneo, chisporrotea en toda el aura del Universo y nos transforma radicalmente. Todos aquellos dioses santos de la antigua mitología griega, son Llamas. Todos aquellos dioses inefables de los panteones Nahuas, Egipcios, Hindúes, Chinos, Druidas, Hiperbóreos, etc., son Llamas vivientes. Por eso San Pablo asegura en forma enfática que los ángeles son Ministros del Fuego y que Dios es Fuego devorador.
El Fuego es Dios, el Fuego es el Verbo; el Fuego es la Palabra, que es el Verbo. Todo el Ejército de la Voz, el Demiurgo Arquitecto del Universo, es Fuego. De esto resulta como corolario o secuencia lógica lo siguiente: El Fuego tiene poder para manejar las fuerzas cósmicas del Universo; el Fuego tiene poder para crear y para destruir; el Fuego tiene poder para hacer; el Fuego puede organizar la materia caótica, puede integrarla y puede también desintegrarla.
El Fuego, Dios, da siempre el primer impulso a las fuerzas atómicas que están contenidas en el caos, con el propósito de crear mundos, El Fuego da el primer impulso, después se convierte en Ley. El Fuego es inteligente, puede hacer nuevos átomos, lo que jamás pensó Demócrito, puede desintegrar los átomos existentes. El Fuego es inteligente y puede crear organismos vivos, transformarlos, cristalizarlas. Este Universo como todos los Universos que existen, no se extinguirá; no se irá acabando en las formas como las gentes creen, sino que antes bien, en un día de estos tantos dormirá entre el caos. Todas sus partes desintegradas se sumergirán en los centros Laya, su vida no se extinguirá, y en cada una de sus partes la vida quedará latente, con posibilidad de resurgir más tarde.
El Fuego es Cristo, es lo incorruptible. Sin el Cristo, sin el Fuego uno no podría transformarse; sin ese Fuego Crístico no podremos quemar realmente a todos los agregados psíquicos; sólo podemos reducir a polvareda cósmica a todos esos “Yoes” que nos hacen tullidos, mudos, ciegos, cojos, leprosos, etc, con el Fuego que crepita, con el Fuego que chisporrotea entre el aura ardiente del universo. Este Evangelio de los Egipcios ha sido escrito con carbones encendidos, es decir, por Hombres Cristificados...



CONCLUSIÓN



Ante todo conviene comprender, que contrariamente ala idea general que se tiene en el sentido de que el cristianismo primitivo era uno solo, con una doctrina coherente y la misma para todos, la nueva corriente religiosa estuvo representada por diversas tendencias en sus primeros siglos de existencia. La forma cristiana general se estableció ene1 siglo cuarto de nuestra era, y que a través de numerosas modificaciones y divisiones ha llegado hasta nuestros días, es apenas tan sólo una de las diversas corrientes cristianas que originalmente existían. En los primeros trescientos años después de la muerte de Jesús de Nazareth, aparecen numerosas agrupaciones cristianas casi por todas partes del mundo antiguo conocido. Estas comunidades estaban guiadas por sacerdotes, obispos, etc., y gozaban de cierta autonomía, incluso ideológica. De tal manera que existían diferencias entre sus doctrinas, aunque todas tuvieran muchas cosas en común. Las opiniones disentían en cuanto a la interpretación de las Escrituras Sagradas, incluso en determinar cuales Escrituras eran sagradas y cuales no, se discutía cuál era la forma correcta en que se debía practicar la enseñanza.
Estas variantes pueden resumirse en dos grandes tendencias, la “Oficial” u “Ortodoxa”, y la “No Oficial” y por consiguiente “No Ortodoxa”. La primera de ellas fue poco a poco adquiriendo mayor poder social y político que la segunda; hasta que en el siglo cuarto de nuestra era, con el reconocimiento formal que le hiciera el Imperio Romano, terminó por imponerse oficialmente como la “verdadera” religión cristiana. Con la autoridad adquirida, no tardó en calificarse a sí misma como “Ortodoxa” (literalmente: “que piensa recto”, es decir, “la que está en lo correcto”); quedando cualquier otra forma de cristianismo automáticamente al margen de lo “correcto”. Mas esto no quedó allí, las corrientes cristianas disidentes fueron atacadas, calificándoseles de Herejes (que se desvían intencionalmente de la verdadera fe), sus doctrinas fueron proscritas y sus libros prohibidos y destruidos, hasta conseguir llevarlas a la extinción, o si persistieron fueron convertidas en movimientos clandestinos y secretos.
Alrededor del año 150 de la era cristiana circulaban más de doscientos textos donde estaba contenida la tradición de la naciente religión. Sin embargo, de esa considerable bibliografía sólo unos cuantos escritos fueron adoptados por el grupo “ortodoxo”, los que están incluidos en el conjunto que hoy conocemos en general bajo el rubrico de Nuevo Testamento. Los restantes textos fueron unilateralmente descartados y condenados como heréticos, apócrifos y, en el mejor de los casos, dudosos. Infortunadamente, tal actitud discriminativa y decididamente parcial se ha prolongado hasta nuestros días. No obstante, si vemos la cuestión desde una perspectiva más objetiva y no bajo la mira del dogma y del prejuicio, debemos admitir que, aunque una tendencia definida del cristianismo primitivo se haya impuesto sobre otra y haya condenado los textos de sus adversarios, para el Antropólogo o para el Historiador de las religiones, esos textos “condenados” son tan válidos y representativos del cristianismo original como los textos considerados “oficiales” por el cristianismo contemporáneo. Tales textos proscritos son incluso más confiables que el Nuevo Testamento conocido, ya que algunos de los manuscritos no incluidos en la lista de “oficiales” son más antiguos y han sido objeto de menos manipulación que los libros canónigos admitidos por esta Religión.
Aclarar y aclaramos este asunto es de suma importancia, ya que en nuestros estudios Gnósticos consideramos algunas referencias a la lucha contra el Ego o “Yo” pluralizado, basándonos tanto en las fuentes que han merecido la aprobación de las autoridades cristianas establecidas, como en aquellas que han sido rechazadas como apócrifas antes de que las Ciencias Sociales las estudiaran más directamente. La religión Cristiana, aunque representada en la actualidad por una abrumadora cantidad de corrientes, en forma general aspira a obtener cierto control sobre algunos de nuestros “Yoes”, considerándolos como “pecados” (que significa error psicológico, “no darán el blanco”), como algo que nos aleja de Dios. Excepto en los extraños casos de los hombres y mujeres que buscan la santidad, la actitud promedio del creyente hacia la Transformación Interior es pasiva y limitada. Muy poco interesarían seguir aquel mandato que el fundador de su religión les legara: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos”. (Mateo 5: 48) ¿Cometería Jesús el Cristo el error de pedir a sus seguidores algo que no fuera posible realizar: Sed Perfectos? Si en realidad pidió tal cosa, podemos preguntarnos: ¿qué hace el practicante de esta doctrina para ser “perfecto”? ¿Trabaja constantemente sobre sí mismo buscando perfeccionarse? ¿Qué pasaría si desapareciese del hombre la lujuria, la envidia, la ira, el odio, el orgullo, los celos, etc., etc., y resplandeciese en él la Conciencia, nuestro verdadero Ser, ese de quien en el Génesis dice que está hecho “a imagen y semejanza de Dios”? ¿No seria entonces “perfecto” como “su Padre que está en los cielos es perfecto”?
La Biblia es uno de los tantos Libros Sagrados, que está escrito por profetas, avataras, reyes divinos, y no por ningún “Juan de los palotes”; por seres divinos que conocían perfectamente la Senda de la Salvación o de la Liberación, y por ello en cada uno de los libros de la Sagrada Biblia, está el mensaje, la enseñanza de la aniquilación del “Yo”; nosotros sólo hemos hecho referencia a unas poquísimas citas con el fin demostrar, señalar, indicar que allí se alude al Ego animal, a esos elementos inhumanos que todos llevamos dentro, en nuestra psiquis: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado,.., pues me arrepiento de haberlos hecho” (Génesis 6: 5-7). Según el Génesis, el Hombre fue creado por Jehová “a imagen y semejanza de Dios”, o sea, un Ser Divino; pero luego “se arrepiente de haberlo hecho”. ¿Por qué el hombre se degeneró? ¿Por qué la maldad se apoderó del corazón del hombre? Porque surgió en él, después de la transgresión sexual, representada en comer el fruto prohibido, el “Yo” pluralizado; y fue así cómo nos convertimos en bestias humanas, seres instintivizados. Por eso es que los mitos y leyendas de los pueblos antiguos, el Interior Psicológico del ser humano se representa con monstruos, bestias, fantasmas, demonios, seres malvados, depravados, egoístas, repugnantes, etc., etc., que desafortunadamente los mitómanos, los ególatras, los paranoicos, que tanto abundan por estos tiempos, no quieren aceptar, y lo peor es que contaminan con sus emociones negativas a otros seres humanos, de esta manera “no entran ni dejan entrar”, “son ciegos que guían a ciegos”. Se defienden con argumentos muy convincentes pan que no son la Verdad.
“Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo, y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú. Y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las haya derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia. Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo; ni tomarás a su hija para tu hijo” (Deuteronomio 7; 1-3). En todos los textos sagrados se hace mención a una Tierra Santa, esa Tierra son las regiones celestes a la cual tiene derecho todo hombre que se haya conquistado a sí mismo, que haya derrotado a esos elementos bestiales que llevamos en nuestro interior. Cuestión que sólo lograremos con la poderosa ayuda de nuestro Jehová Intimo, particular, o sea, nuestro Padre-Madre. En el Drama Crístico, la Madre Particular de Jesús de Nazareth lo acompañó, y en el Gólgota entregó su Espíritu a su Padre que está en secreto. Así que Jesús de Nazareth no adoró a un Jehová Antropomórfico, sino a su Jehová Intimo, pues cada cual tiene el suyo.
Pero para entrar a esas regiones celestes uno debe eliminar el Ego, los siete pecados capitales, que son las siete naciones mayores y más poderosas que hay en uno. Son mayores, porque son cabezas de legiones, ya que el Ego es pluralizado no singularizado. Por ejemplo, la Ira no es una sola, pues, hay ira por amor propio, ira por miedo, ira por frustración, ira por celos, etc., etc. La lujuria es múltiple; hay lujuria por alguna forma física, por el color del cuerpo, por el uso de alguna prenda de vestir, etc., etc. Y así es con cada uno de los siete demonios o pecados capitales. Se dice que con estos elementos no hagamos ningún tipo de alianza, pues imagínese usted, ¿cómo vamos a hacer alianza con los demonios? ¿Cómo vamos a emparentar las virtudes del Ser Intimo con los condicionamientos de ellos y viceversa?
Los libros que componen el Nuevo Testamento, tanto los Evangelios como las Cartas de los Apóstoles, insisten en la Transformación del Hombre. Jesús de Nazareth entrega una serie de indicaciones maravillosas dirigidas a la Conciencia, como el “Sermón de la Montaña”, que el Ego jamás podría seguir. Y cuando expulsa a los Mercaderes del Templo, o cuando echa fiera ales demonios de un poseso, significa que el Cristo intimo expulsa del interior del hombre a sus propios demonios, los “Yoes”, el Ego animal, los elementos infrahumanos que hay en cada uno de nosotros. “Y entró Jesús en el Templo de Dios, y echó fiera todos los que vendían y compraban en el Templo, y trastornó las mesas deles cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas. Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada, más vosotros cueva de ladrones la habéis hecho”. (Mateo: 21: 12-13)
Los Mercaderes del Templo son nuestros errores psicológicos, los “Yoes”. El Templo somos nosotros mismos, no se refiere a lugar físico. Pablo de Tarso enseña: “Vosotros sois el Templo del Dios Vivo” (la. Corintios 3: 16). Es significativo que en la alegoría éstos comercien con palomas, “la Paloma del Espíritu Santo”. Los “Yoes” ciertamente comercian, desgastan, profanan constantemente esa grandiosa energía: La “Fuerza Sexual”. Nos liemos convertido en una “cueva de ladrones” en donde moran los enemigos del Ser y el Cristo Intimo. Si eliminamos esos elementos inhumanos, se transforma en “Casa de Oración”, habitación del “Dios Vivo”.
Veamos ahora esta cita relacionada con el caso del poseso; persona atormentada por los demonios (así como nosotros que estamos atormentados por la ira, por los celos, por la lujuria, por el odio por la envidia, etc., etc.), que el Cristo exorciza liberando al desdichado de su tormento. “Y saliendo El a tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no tenía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros. El cual, como vio a Jesús, exclamó y se postró delante de él y dijo a gran voz: ¿qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios del Altísimo? Ruégote que no me atormentes. Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos. Y le preguntó Jesús diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y le dijo: Legión. Porque muchos demonios habitaban en él. Y le rogaban que no les mandase ir al abismo. Y había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaban que los dejase entrar en ellos; y los dejó. Y salidos los demonios del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse”. (Lucas 8:27-33)
Legión son millares de unidades. De manera que cuando los demonios responden a Jesús que son “legión”, estaban señalando verdaderamente a una multiplicidad, una espantosa pluralidad. Si esto lo trasladamos a nuestra psiquis, podemos advertir a “los incontables defectos o errores psicológicos” que nos caracterizan y que esté “posesionados” de nuestra vida. Los cerdos en los que los demonios se introducen para luego despeñarse y ahogarse en el lago, indican la degeneración, la involución a la cual los “Yoes” nos conducirán inevitablemente, a menos que hagamos algo (el Trabajo sobre sí) para impedírselos. Jesús de Nazareth se refiere a “los siete pecados capitales” como a “siete espíritus inmundos” (Mateo 12: 43-35), y son los mismos que fueron echados fuera de la Magdalena: “Y aconteció después, que El caminaba por todas las ciudades y aldeas predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con El. Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios.” (Lucas 8: 1-2).
Podría esperarse que, tratándose de un asunto tan importante como la Disolución del Ego, debería estar presente en una forma mucho más directa y abundante calos Evangelios, mas no debemos olvidar que éstos son apenas cuatro, escogidos de entre más de doscientos libros que existían originalmente. Hay otros Evangelios mucho más explícitos en la materia, como el Evangelio de Tomás, del Evangelio de Felipe. Además es del dominio público que estos libros canónigos han sido alterados una y otra vez a lo largo de la historia, por lo que, queremos creer que involuntariamente, les fueron suprimidas o modificadas algunas partes importantes que podrían variar completamente su interpretación.
“Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella el nombre de blasfemia” (Apocalipsis 13: 1). “... y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante a la bestia y quién podrá lidiar con ella?” (Apocalipsis 13: 4). “Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre y su tabernáculo, y a los que moraban en el cielo. Y le fue dado hacer guerra contra los santos y vencerlos. También le fue dada potencia sobre toda tribu y pueblo y lengua y gente. Y todos los que moran en la tierra le adoran... Si alguno tiene oído, oiga” (Apocalipsis 13: 5-9). Aquí nos presenta el Apocalipsis al Ego en el final de los tiempos, con una fuerza más poderosa que nunca. Donde todos los seres humanos, como se puede apreciar abiertamente, estamos al cumplimiento de sus deseos, siendo desdeñada y hasta perseguida la búsqueda de la santidad y la auto trascendencia hacia el Ser.

Esta visión de una humanidad degenerada, dedicada a la satisfacción de sus pasiones, sojuzgada por sus miedos, i4ctima de sus ambiciones y esclava de su orgullo, sumida en la lujada y la fornicación, se vislumbra con mayor claridad en los siguientes versículos del Apocalipsis 17: 3-6: “Y me llevó en espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia bermeja (rojiza) llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y de escarlata, y dorada con oro y adornada con piedras preciosas y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano IIeno de abominaciones, y de la suciedad de su fornicación. Yen su frente un nombre escrito: Misterio, Babilonia la Grande, la Madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra. Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé maravillado de grande admiración”.



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